miércoles, 11 de julio de 2018

Terapias para la disregulación emocional y la depresión


La Terapia Dialéctica Comportamental

Relajados, satisfechos y con ganas de aprender algo más, acudíamos esta mañana a la última sesión de este curso que ha cumplido con las expectactivas, dejando entrever que el Mindfuless es un ámbito donde aún queda mucho por investigar y ensayos científicos por hacer. Aún así, su aplicación en el campo de la Psicología alumbra un horizonte prometedor para aliviar el sufrimiento que acompaña a ciertos trastornos y mejorar la calidad de vida de los pacientes. 

Un momento de la tercera jornada del curso de verano. 
La primera de las ponencias de hoy, “Mindfulness en el tratamiento de la disregulación emocional persistente: la Terapia Dialéctica Comportamental” corría a cargo de Azucena García, Profesora Titular de Psicopatología de la Universidad Jaume I de Castellón.

La Terapia Dialéctica Comportamental (DBT) de Linehan ha demostrado científicamente ser eficaz en pacientes con problemáticas persistentes y, concretamente, con los Trastornos Límite de la Personalidad, donde los abandonos terapéuticos suponen más del 50 por ciento. Esta terapia abarca un campo de aplicación que incluye a personas con depresión, trastornos alimentarios, trastornos por uso de sustancias, jóvenes que se acercan a tener un trastorno límite de la personalidad, entre otros.


Presentación de Azucena García, Profesora Titular de Psicopatología de la Universidad San Jaume I de Castellón.

El proceso de la terapia: aceptación y cambio


Los pacientes con disregulación emocional persistente son personas con alta sensibilidad a los estímulos emocionales, reacción emocional intensa y lento retorno a la línea de base emocional. En una terapia de varias fases, lo que se pretende es que estos pacientes consigan la adquisición de otras habilidades; incrementar conciencia de experiencias íntimas y disminuir la auto-invalidación aprendida, muy frecuente en ellos.

La Terapia Dialéctica Comportamental utiliza una tecnología del cambio, donde Linehan propone un equilibrio entre las estrategias de aceptación (a través de la meditación) con estrategias de cambio. Mediante la meditación los pacientes empiezan a aceptarse, a quererse más y a ponerse en situación de cambiar. Los efectos de la DBT son importantes en la mejora de la inestabilidad afectiva, la impulsividad, la psicopatología general, la adaptación general y la disminución de abandonos, aunque todavía los tamaños del efecto son moderedos.

Con el Mindfulness lo que se persigue es una síntexis entre la razón y la emoción: En pacientes donde la mente emocional es la parte más activa, se trata de ejercitar la parte racional para conseguir una “mente sabia”, que tiene que ver con gestionar mejor las emociones para ser capaz de experimentar la experiencia con conciencia y sin juzgar.

Mindfulness para la depresión

La última de las ponencias del curso, nos ofrecía una exposición sobre la “Terapia cognitiva basada en Mindfulness para la depresión: mecanismos y evidencia actual”, a cargo de Ausiàs Cebolla i Martí, Profesor Ayudante, Doctor de la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia.

Actualmente, el porcentaje de depresiones a nivel mundial es alto y creciente. Es un cuadro típicamente recurrente, donde el 45 por ciento de los pacientes que sufren un episodio tendrá recaídas (con una media de 7 u 8).

Ausiàs Cebolla i Martí durante su ponencia en la UNED de Guadalajara.
El profesor comenzaba explicando qué es la depresión, según el modelo cognitivo. Atendiendo al modelo explicativo de Beck, se puede definir como la vulnerabilidad al estrés y a los sesgos cognitivos (las rumiaciones), a los sesgos de memoria (tendencia a recordar elementos negativos) y de interpretación (interpretar negativamente las situaciones ambiguas).

El engranaje depresivo es la “rumiación”, que consiste en manejar las dificultades  pensando repetidamente sobre eventos de nuestro pasado; estando preocupados con algo y no siendo capaces de sacarlo de nuestra mente. Es una estrategia aprendida para manejar problemas. Se trata de un diálogo interno permanente que pone el foco en lo negativo y consume los recursos del paciente.

Los pensamientos automáticos se caracterizan porque se presentan sin ningún esfuerzo de reflexión y surgen a un nivel lingüístico; no se puede tomar distancia crítica por parte del que lo produce; el sujeto tiene la sensación de captar la realidad tal y como es y el acceso a estos pensamientos solo es posible con un esfuerzo voluntario de la atención.

Otra imagen de la ponencia de clausura del curso. 
En relación al tratamiento, si bien no es bueno aplicar Mindfulness en periodos activos de sufrimiento, sí se ha demostrado la eficacia de la Terapia cognitiva basada en Mindfulness (MBCT) para la prevención de recaídas en depresión. Siguiendo la teoría de Kabat-Zinn, se trata de realizar un “insight metacognitivo”, o lo que es lo mismo, conseguir que el paciente tome conciencia de la enfermedad y de que los pensamientos no describen la realidad. De este modo, se trata de observar los pensamientos sin dejarse llevar por ellos, mediante el control de la atención.

Esta terapia puede ser una alternativa a la terapia tradicional, pero no se ha demostrado que se consigan mejores resultados, sino equiparables. Donde sí se ha observado su eficiencia mayor es en casos de abusos infantiles o negligencia en la infancia.

La eficacia de la terapia cognitiva basada en Mindfulness, creada por Zindel Segal, John Teasdale y Mark Williams, se aprecia en la mejora de la capacidad de concentración y en la capacidad de descentramiento y apertura, lo que se correlaciona con una mejora en sintomatología depresiva. Además, se producen cambios en la capacidad de especificar cuáles son las metas vitales y los valores más importantes para el paciente. Los beneficios incluyen también el conseguir autoobservarse de manera adaptativa y la reducción de estilos cognitivos desadaptativos como la rumiación o la preocupación.

Entre los avances que proporciona esta terapia los mejores predictores de éxito son los cambios que se producen en la autocompasión: Cuando el paciente aprende a cuidarse y se potencian los pensamientos positivos.  

Con esta última intervención de Ausiás Cebolla i Martí, se daba por concluido este curso de verano de la UNED, que ha aportado novedades significativas respecto a las dos ediciones anteriores y deja puertas abiertas para seguir avanzando en futuras ocasiones.

martes, 10 de julio de 2018

Aplicaciones del Mindfulness


El Mindfulness y las Emociones

La jornada más larga del curso comenzaba hoy con la intervención de Vicente Simón Pérez, Catedrático de Psicobiología de la Universidad de Valencia y precursor de la introdución del Mindfulness en España. En su ponencia, sobre “Mindfulness y las emociones”, Simón exponía cómo a través de la práctica de la meditación Mindfulness, el ser humano puede transformar sus emociones pasando por distintas fases: siendo conscientes de ellas, aceptándolas y consiguiendo, finalmente, un distanciamiento que conlleve una mejor reacción ante ellas.

Vicente Simón, en su ponencia sobre las emociones.

Atendiendo a la definición de Damasio en Self Comes to Mind, las emociones son “programas de acción muy automatizados fraguados a lo largo de la evolución”. Se trata de complicados patrones de respuestas químicas nerviosas que sirven para regular y mantener la vida del organismo. Emociones primarias, siguiendo a Panksepp son: la búsqueda, el miedo, la ansiedad, la rabia, el deseo, el cuidado, el pánico, la pena y el juego como alegría social.

Por su parte, los sentimientos emocionales son principalmente percepciones de lo que hacen nuestros cuerpos durante la emoción, acompañadas de percepciones de nuestro estado mental durante ese periodo de tiempo. 

Teniendo en cuenta ambos conceptos -emoción y sentimientos emocionales- la práctica meditativa, según Simón, es muy importante, porque con ella se persigue una consciencia del cuerpo. En algún momento, las emociones se hacen conscientes. Con el Mindfulness, lo que hacemos es tener consciencia de nuestro cuerpo, de nuestras emociones, e iniciar un entrenamiento que nos ayude a practicar la atención, el control y la autorregulación. En este proceso de regulación de las emociones, Simón destacaba maniobras físicas (como la respiración y la postura) y maniobras mentales (como la consciencia de la emoción y la compasión).  


Hacia el crecimiento personal

En la segunda ponencia de la mañana, Santiago Segovia, Catedrático de Psicobiología de la UNED, trataba las conexiones del “Mindfulness y el crecimiento personal”.


Segovia partía de la idea de que el conocimiento de quién soy y el llegar a ser uno mismo es el objetivo fundamental del desarrollo personal y de la autorrealización. El catedrático conectaba la idea del Mindfulness con la Psicología transpersonal, que arranca con William James, refiriéndose a las experiencias y los procesos que van más allá, permitiéndonos vivenciar una realidad ampliada y más significativa. 

En la misma línea, según Wilber, el nivel transpersonal se alcanza por medio del desarrollo espiritual y consiste en trascender la identificación con el cuerpo y la mente para alcanzar un nivel de conciencia mayor. Es aquí donde se produce una conexión con las tradiciones de la meditación Budista, el Vedanta y el Raja Yoga. De ahí, que el contexto original del Mindfulness no es propiamente el psicoterapéutico, sino el existencial.


Santiago Segovia, a la derecha de la imagen, durante su ponencia.

La palabra Mindfulness puede sernos útil para denominar al movimiento de la Psicología que ha occidentalizado la meditación budista. Es la manera correcta de prestar atención. La meditación es el gran motor hacia la liberación del sufrimiento.
En cuanto a las aportaciones del Mindfulness al desarrollo personal, Segovia numeraba diversos factores: el auto-conocimiento y la autonomía psicológica; un estado mindful de consciencia (que incluye serenidad, lucidez y ecuanimidad); la auto-regulación emocional; una nueva mirada; sabiduría y una manera distinta de relacionarnos -con la empatía y la compasión como trasfondo-.
Dentro del ámbito del crecimiento o desarrollo personal, la meditación basada en Mindfulness es un recurso alternativo a la psicoterapia. Existen distintos programas de meditación, señalaba el catedrático, y entre ellos, el MBMB. Se trata de un programa enfocado al desarrollo personal que se fundamenta en el hecho de que no podemos ser felices si no tenemos equilibrio en cuatro áreas psicológicas: atencional, emocional, motivacional y cognitiva. En una actividad práctica desarrollada por los alumnos del curso, estos han podido experimentar la sensación de quietud mental que se pretende conseguir con el MBMB.

Mindfulness en la intervención en el dolor


Ya por la tarde, la tercera ponencia de la jornada trataba el tema “Mindfulness para el dolor”, a cargo de Paola Herrera, Psicóloga Sanitaria y Profesora del Máster en Mindfulness de la Universidad de Zaragoza. 

Herrera explicaba que el dolor se puede definir como "una experiencia sensorial y emocional desagradable que se asocia a una lesión tisular presente o potencial”. Centrándose en el dolor crónico (aquel con más de tres o seis meses de duración), la psicóloga exponía que en este tipo de dolor existe una conexión mente-cuerpo fallida. Se trata de un dolor resistente a múltiples tratamientos y asociado a múltiples síntomas psicopatológicos tales como la ansiedad, depresión, insomnio, estrés. 






La psicóloga, Paola Herrera, en la tercera ponencia de la jornada.

En el análisis del dolor crónico, lo que se ve es que hay muchos aspectos psicológicos relevantes: la tendencia a la catastrofización ante el dolor (lo que implica rumiación, evitación y desesperanza); actividad de indefensión (sensación de no poder hacer nada, lo cual puede aumentar el nivel de dolor); afrontamiento pasivo e injusticia percibida. 

Por lo tanto, partiendo de que el dolor crónico tiene un componente cognitivo y emocional, es aquí donde el Mindfulness puede actuar, potenciando la capacidad de aceptación. La aceptación del dolor nos lleva a la percepción de que el dolor no es el centro de nuestras vidas y que no tiene por qué afectar a nuestro proyecto vital.

En España, un 17% de la población padece dolor crónico asociado a enfermedades de la columna, cefaleas crónicas, neuropatías diabéticas, neuralgia del trigémino, dolores articulares por alteraciones reumáticas o post traumáticas y fibromialgia, entre otros. 

Los mecanismos de acción del Mindfulness, de una forma secuencial, persiguen la regulación de la atención, la toma de conciencia corporal, la regulación emocional y los cambios en la perspectiva de uno mismo. De este modo, el tener consciencia corporal nos ayuda a regular las emociones e intervenir en el dolor. Se trata, en definitiva, de desvincular la experiencia sensorial -que es inevitable- de la afectiva o cognitiva –que sí es evitable o se puede modificar- para mejorar la regulación del dolor y la calidad de vida del paciente. 


Terapia de Aceptación y Compromiso

El broche final a esta intensa jornada, lo ponía Félix Hernández, Profesor-Tutor de Psicología del Centro Asociado de la UNED y coordinador del curso. Durante su intervención, Hernández ha hecho uso de diversos ejercicios prácticos y de metáforas para explicar la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), manteniendo así la atención de los asistentes.

Félix Hernández, realizando un ejercicio demostrativo.

La dificultad de encontrar soluciones con la terapia cognitivo-conductual es lo que ha hecho que Terapias de Tercera Generación como la ACT hayan resultado muy positivas para el tratamiento de ciertas patologías en el ámbito de la Psicología. La ACT es una terapia asociada a la práctica del Mindfulness que persigue la aceptación como alternativa a la evitación de aquellas situaciones que provocan malestar. Según el profesor, las  acciones evitativas producen un alivio temporal pero a la larga son problemáticas.

En estos casos, en consonancia con el Mindfulness, lo deseable sería conseguir una mayor flexibilidad cognitiva a través de la aceptación. La aceptación no significa resignación, explicaba Hernández, “se trata de aceptar lo que no puedo cambiar y actuar sobre aquellas cosas que sí puedo cambiar”. Es un acto voluntario que implica sobre todo “evitar el evitar” para que esta “evitación” no se convierta en un problema interno.


Una de las diapositivas utilizadas en la ponencia.

El Mindfulness enseña a dejar de luchar, a abrazar lo que surge, confiando en que tenemos los recursos necesarios para afrontar situaciones indeseadas. Se establece la flexibilidad frente a la rigidez o a la inflexibilidad, las cuales son las reacciones habituales.

La ACT sirve sobre todo para casos crónicos que han pasado por multitud de terapias. Permite una forma de impulsar al paciente hacia aquello que realmente quiere. La Terapia de Aceptación y Compromiso supone un choque en la actitud de un terapeuta. El psicólogo se convierte en un guía-acompañante en el proceso de transformación de las relaciones del paciente con su mundo. Lo importante aquí es que la persona reoriente su pensamiento y su acción hacia sus verdaderos valores. Algunas técnicas utilizadas para clarificar y movilizar los valores del paciente se sustentan en el hecho de que la vida humana es limitada y que no hay que dejar pasar el tiempo para hacer lo que verdaderamente queremos.

Hernández hacía alusión al libro de Steven C. Hayes, precursor de la ACT, titulado Sal de tu mente, entra en tu vida. Una frase que resume el objetivo de la Terapia de Aceptación y Compromiso: “crear una vida rica y significativa, aceptando el dolor que inevitablemente va con ella”.



lunes, 9 de julio de 2018

Curso de verano "Mindfulness y Psicoterapia"


Aplicación del Mindfulness a la Psicoterapia 

Por tercer año consecutivo y tras el éxito de ediciones anteriores, el Centro Asociado de la UNED de Guadalajara inauguraba hoy el curso “Mindfulness y Psicoterapia”. Entre un centenar de participantes, llegados de diversos puntos de España, cabe destacar la presencia de un gran número de psicólogos y estudiantes de Psicología. Este año, el curso pretende ahondar en la búsqueda de la evidencia científica del Mindfulness y sus aplicaciones en Psicoterapia, recogiendo sólo aquellos procedimientos que tienen un respaldo empírico. 

El Profesor Titular de Psicopatología, Miguel Ángel Santed, inauguraba el curso abordando el tema del “Mindfulness y la salud; su evidencia científica y las relaciones terapéuticas”. Al principio de su charla, Santed exponía el origen del Mindfulness, con base en la meditación budista. La meditación, como medio para aliviar el sufrimiento, puede jugar un papel importante ayudando a desarrollar una visión correcta de la realidad, tomando conciencia de ella, sin intentar cambiarla, aceptándola, y consiguiendo, finalmente, un distanciamiento que se transforma en un mecanismo regulador de las emociones.

Primera jornada del curso, con el aforo completo. 
   
En relación al Mindfulness y su aplicación en las llamadas Terapias de Tercera Generación, el profesor Santed nombraba a Jon Kabat-Zinn, precursor de la aplicación del Mindfulness a las terapias psicológicas.

Actualmente, existen cuatro Terapias de Tercera Generación que se complementan con la práctica del Mindfulness para mejorar la tolerancia al malestar, la regulación emocional y la eficacia interpersonal. Estas terapias son: el MBSR (Una práctica psicoeducativa grupal que se aplica para la reducción del estrés); el MBCT (Terapia cognitiva para prevenir las recaídas en los casos de depresión); el ACT (Terapia de aceptación y compromiso) y el DBT (Terapia comportamental-dialéctica basada en la teoría de Linehan para el tratamiento del trastorno límite de la personalidad).

Según algunos estudios y meta-análisis, la práctica de Mindfulness puede mejorar el dolor crónico en casos de fibromialgia, el dolor crónico de espalda, el dolor reumático, prevenir las recaídas en casos de depresión mayor -a partir del tercer episodio-, mejorar el estado de depresión en caso de esclerosis múltiple, disminuir la ansiedad social y, sobre todo, se ha demostrado su efectividad para el control de estrés.  

Aunque, según Santed, aún hay mucho que mejorar en los estudios y conclusiones científicas relacionados con la práctica del Mindfulness. De hecho, en la actualidad, existen pocos estudios, las muestras son pequeñas, con riesgo de sesgo, sin homogeneidad en las intervenciones y sin estudios de seguimiento.

Félix Hernández, coordinador del curso, a la izquierda, y el profesor Miguel Ángel Santed, durante su ponencia.

La "moda" del Mindfulness

Para terminar su ponencia, Santed, hacía referencia al Mindfulness como una “moda”, que hoy en día ha superado el boom conseguido por otras prácticas como la Inteligencia emocional y el Coaching, años atrás. El Mindfulness, se ha extendido de manera sorprendente en la sociedad abarcando el campo de la docencia, el clínico/sanitario, el de autores de libros, a nivel de usuario y a nivel comercial.  En este sentido, el profesor advertía de que hay que ser cuidadosos en cómo se orienta al usuario y concluía que “frente a los prejuiciosos, por un lado, que desechan el Mindfulness como práctica terapéutica, y frente a los vendedores de humo, por otro, que lo muestran como una panacea para todos los males, lo que debe prevalecer es la investigación, el rigor y la honestidad”.

Eduardo J. Pedrero, segundo ponente de la primera jornada. 

Mindfulness y las conductas adictivas


La primera jornada de esta tarde de verano continuaba con la ponencia sobre el “Mindfulness en el tratamiento de las conductas adictivas”, a cargo de Eduardo J. Pedrero, Doctor en Psicología y miembro de la Unidad Técnica de Formación e Investigación del Departamento de Evaluación y Calidad de Madrid Salud.  

Pedrero exponía los dos paradigmas existentes en Psicología en relación a la adicción. Por una parte, hacía alusión al modelo dominante, que es el biomédico, en base al cual la adicción se considera una enfermedad cerebral crónica y recidivante, con sólida base genética, que puede controlarse con fármacos pero no curarse, que acompaña a otros trastornos mentales y que se caracteriza por cambios estructurales y funcionales irreversibles provocados por los efectos de las sustancias consumidas.

Frente al modelo biomédico, existe otro anterior y opuesto en sus conclusiones, que es el modelo biopsicosocial. Según este último, la adicción no es una enfermedad sino un conjunto de conductas que se caracterizan por ser hábitos aprendidos que, una vez establecidos, se hacen difíciles de extinguir, incluso cuando se acompañan de numerosas y dramáticas consecuencias. Según el modelo biopsicosocial, las adicciones se mantienen por reforzamiento: inicialmente por un refuerzo positivo y, posteriormente, por un refuerzo negativo. La carencia de fuentes de reforzamiento alternativas otorga un valor adicional a las expectativas de consumo. Se trata, en definitiva, de una construcción contextual y social.

Según diversos estudios, se ha comprobado que el esparcimiento ambiental  y los estímulos sociales disminuyen las adicciones. Partiendo de la teoría de que el estrés está en la base de todos los problemas adictivos, es por  lo que en muchos casos, la clínica se ocupa de conocer cuáles son los desencadenantes. El estrés agudo está relacionado con la depresión, la psicosis, la ansiedad y los trastornos de la personalidad. La adicción se relaciona con una búsqueda de placer. En el caso de la droga, se usa para quitarse el malestar.

Otro momento de la segunda ponencia del día 9 de julio.

El Mindfulness dentro del modelo Biopsicosocial

La terapia cognitivo-conductual basada en el Mindfulness ha demostrado ser efectiva para tratar la rumiación y la preocupación que conllevan algunas de estas problemáticas. La evidencia apoya el uso de las intervenciones del Mindfulness para aliviar los síntomas de ansiedad, para apoyar cambios de estilo de vida y aliviar el estrés.

Por lo tanto, una terapia basada en el Mindfulness para la recuperación de la adicción tiene cabida dentro del modelo Biopsicosocial para complementar a otras intervenciones de probada eficacia. La reducción del estrés parece ser el beneficio principal. Pero lo más interesante, a juicio del ponente, es que la práctica de la meditación Mindfulness, atendiendo a la Neurociencia, también puede proporcionar al individuo un conocimiento mejor de sí mismo. Al final, no hay un tiempo de meditación, sino que la vida cotidiana se vuelve meditativa y hay un cambio en la conducta. Se produce así un cambio cualitativo en la percepción del yo que puede producir cambios en la personalidad.

viernes, 6 de julio de 2018

La cultura dentro del paisaje


Después de dos intensas jornadas, en las que tuvimos la oportunidad de aprender qué es un geoparque y cómo se gestiona y salir al campo para conocer algunas iniciativas de interpretación y puesta en valor de la geología, disfrutando de un paisaje en movimiento a lo largo de alrededor de 500 millones de años, esta mañana comprendíamos por qué los geoparques son mucho más que lugares con un patrimonio geológico relevante.

Las arqueólogas, María Luisa Cerdeño, profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y miembro del Comité Científico del Geoparque y Marta Chordá, investigadora del Centro de Estudios Celtíbericos de Segeda, nos mostraron que ese paisaje no constituye un ente etéreo suspendido en el abismo, sino que sus características han condicionado, a lo largo de la historia, el lugar donde se han asentado las poblaciones; el aprovechamiento de sus recursos; la manera de construir sus edificaciones; e incluso las creencias e identidad de sus pobladores. Es más, hoy en día no podríamos entender este territorio sin la acción del hombre.

El Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo se encuentra en el núcleo de la Celtiberia Histórica y ha albergado una serie de campañas arqueológicas, con una trayectoria de mas de 40 años, que nos han dejado un patrimonio arqueológico excepcional, capaz de explicar la evolución de estos pueblos prerromanos desde sus orígenes, alrededor del siglo VIII a.C., hasta su asimilación por la cultura romana, con una gran continuidad.

Pues bien, la mayoría de estos yacimientos aparecen sobre cerros testigos: los restos de una antigua paramera de rocas calizas, que garantizan una superficie llana en altura; una cantera para la construcción de sus edificaciones y una posición estratégica desde la que se contempla todo el territorio circundante. Además, se sitúan cerca de la vega de un río u arroyo, en cuyos aledaños ubicaban sus necrópolis, como símbolo del tránsito entre el mundo de los vivos y de los muertos.

De esta manera, el III Curso de Verano de la UNED: “Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo: la protección y divulgación del patrimonio geológico” concluía con una visita al castro celtibérico de “El Ceremeño”, en Herrería. Una iniciativa pionera de excavación arqueológica en extensión cuyos restos han quedado consolidados e interpretados para su visita con paneles divulgativos, a la que se suma, un pequeño museo y una necrópolis, de la que se ha extraído una muestra de los distintos tipos de enterramientos, que se pueden apreciar en la plaza de la localidad.


Este pequeño castro, de unos 2.000 metros cuadrados, fortificado con una robusta muralla, es además un instrumento de un gran potencial didáctico que, cada año, recibe visitas de los estudiantes de Arqueología de varias universidades, ya que, tal y como explicó Cerdeño, se pueden contemplar “in situ” dos fases distintas de ocupación: La primera, del siglo VIII a.C., con viviendas de unos 50 metros cuadrados; y la segunda, levantada después de su destrucción por un episodio de incendios generalizados en el territorio de la Celtiberia, de 20 metros cuadrados, “más pequeñas y absolutamente regulares”.

“Es muy interesante poder llegar a percibir un determinado paisaje y un entorno natural, como puede ser el del Geoparque y, al mismo tiempo, la perspectiva de quién vivió allí, como es el caso de los celtíberos, es decir, la posibilidad de aunar los valores naturales y geológicos del paisaje, con lo cultural que hay dentro, que se conserva y es visible”, valoró Cerdeño.


Incitado por la investigadora, Marta Chordá, se desencadenó entonces un interesante debate sobre el significado del concepto de patrimonio y su evolución, el desarrollo de su legislación y las herramientas para su investigación, conservación y aprovechamiento, a través de iniciativas integradoras, como los geoparques.

“Más allá de la visiones sectoriales o parciales que puedan haber del patrimonio natural, geológico, minero o arqueológico, lo que tiene que haber es una integración del propio paisaje cultural. El paisaje no tiene que ser entendido como un sitio que contiene cosas, sino como el marco en el que se explican todas esas cosas”, concluyó Chordá.

Casi sin darnos cuenta, la mañana había tocado su fin en el reloj de la plaza y llegaba el momento de despedirse. Hace dos días nos embarcábamos en una aventura de millones de años, que en nuestra percepción temporal se nos han pasado en un abrir y cerrar de ojos. Demasiado breves para entender los misterios y encantos de este extenso territorio, del que este Curso de Verano de la UNED nos ha dejado la miel en los labios.

jueves, 5 de julio de 2018

Un viaje al más puro estilo de Julio Verne



Si ayer descubríamos qué es un geoparque, cómo funciona el Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo y qué tipo de iniciativas lleva a cabo, hoy tocaba introducirnos de lleno en él y conocer “in situ” algunas de esas infraestructuras desarrolladas para divulgar su geología.

Así que pusimos rumbo hacia los parajes del Barranco de la Hoz, Cuevas Labradas y el cañón del río Tajo, en las inmediaciones del Puente San Pedro, por donde discurren las Geo-rutas 4 y 5 del Parque Natural. Lo que nadie se esperaba es que durante nuestra visita conseguiríamos mucho más que observar paisajes sublimes convenientemente explicados con paneles y áreas experimentales o asimilar un puñado de conceptos geológicos, que quizá podamos desempolvar con cierto aire de interesantes en alguna otra visita futura a lugares con una geología similar.

Ayer recorrimos con nuestra mirada alrededor de 500 millones de años y fuimos capaces de imaginar un gélido océano por el que viajaban icebergs; una gran cordillera tan alta como el Himalaya; erupciones volcánicas o antiguos ríos hoy convertidos en piedra. Asistimos a la extinción más masiva de la historia, en la que desaparecieron el 96 por ciento de los seres vivos, hace 225 millones de años, y nos asomarnos a un mar tropical poco profundo de arrecifes de coral poblados por una gran cantidad de seres vivos.

De esta manera, Luis Carcavilla, científico del IGME, coordinador del Comité Científico del Geoparque y responsable de desarrollar los proyectos de las nueve Geo-rutas y la Guía Geológica del Parque Natural del Alto Tajo, fue desgajando la historia geológica de este territorio y nos enseñó a ver los registros de ese pasado en las rocas, en los fósiles y en el relieve del paisaje.

Como en todo viaje, en esta aventura geológica es imprescindible llevar mapa y brújula. Miguel Ángel Rodríguez Pascua, científico del IGME y miembro del Comité Científico del Geoparque, apareció enigmático con un trozo de cartón, que se convirtió en un improvisado mapa, en el que señalamos el norte y, después, en dos placas sobre las que comprobamos cómo se forma el relieve del paisaje. Rodríguez Pascua acababa de poner en marcha la maquinaria y nuestro entorno cobró movimiento. Entonces, comprobamos cómo el relieve se elevaba, se plegaba y fracturaba en las impresionantes rocas calizas que se formaron bajo un mar tropical del Jurásico, hace 135 millones de años. “Esos esfuerzos tectónicos que están empujando las placas y hacen que se muevan unas sobre otras son uno de los condicionantes que hacen que el relieve que vemos en el Alto Tajo sea el que es, combinado con otras cosas como la erosión de los ríos, la disolución de las calizas etc.”

La Geología es una ciencia que explica procesos complejos y, en contra de lo que muchos piensan, una disciplina muy útil y necesaria para anticipar el funcionamiento de nuestro planeta o el cambio climático y evitar futuras catástrofes. No obstante, convenientemente explicada, también nos permite aprender y disfrutar, porque las rocas relatan historias apasionantes sobre el pasado de la Tierra.

La jornada llegaría a su fin desentrañando los procesos kársticos del relieve del cañón del Tajo desde el imponente mirador de Zaorejas y las profundidades de la Sima de Alcorón, gracias a Javier Lario, profesor de la UNED y director de este curso, con el que conocimos las rocas más jóvenes del Geoparque: las tobas y los mecanismos por los cuales se forman algunas de las simas y cascadas más hermosas de la zona, como el Aguespeña, la Escaleruela o la cascada de El Campillo. “Hay una parte del paisaje del Geoparque, que es la relacionada con el modelado kárstico, que está asociado a los procesos de disolución y precipitación de las calizas y a la infiltración del agua subterránea en el territorio y hemos podido ver los diferentes ejemplos, tanto de formas en el exterior, como cuevas y simas, que conectan con el medio subterráneo, y los travertinos, que nos dan bastante información, tanto paleoclimática, como de la evolución del encajamiento del río Tajo durante el Cuaternario”, explica Lario

Al culminar la tarde, regresamos a Molina con millones de imágenes en la retina y la sensación de haber experimentado un viaje al más puro estilo de una novela de Julio Verne, quizá hacia las profundidades de la tierra o entre los confines del tiempo. Tomar contacto con el paisaje, conocer sus entrañas y descubrir sus secretos hizo que lo sintiéramos un poco más nuestro, como si parte de su esencia nos perteneciera para siempre.



miércoles, 4 de julio de 2018

¿Qué es un Geoparque?



Los geoparques son una figura de calidad con una trayectoria considerable que se inició en el año 2000 con la creación Red Europea de Geoparques (EGN-European Geoparks Network) y, posteriormente, la Red Global de Geoparques (GGN-Global Geoparks Network) en 2004, para convertirse en el programa Geoparques Mundiales de la UNESCO en 2015. Sin embargo, todavía es un término que genera bastante confusión, también para los alumnos de este III Curso de Verano de la UNED: “Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo: La protección y divulgación del patrimonio geológico”, quienes relacionaban los geoparques con la geología y el turismo, pero desconocían cómo funciona un geoparque, cuáles son sus objetivos o qué significa ser un Geoparque Mundial de la UNESCO.

Por suerte, la primera jornada de este curso contaba con los mejores ingredientes para disipar todas estas dudas:

Luis Carcavilla, científico titular del Instituto Geológico y Minero; coordinador del Comité Científico del Geoparque y responsable de la edición de varias guías y proyectos de divulgación geológica, como las nueve Geo-rutas y la Guía Geológica del Parque Natural del Alto Tajo, introdujo a los participantes en los fundamentos de este programa UNESCO y en los valores geológicos, históricos y culturales de la comarca de Molina de Aragón.

Juan Manuel Monasterio, gerente del Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo, indagó en los entresijos de su gestión interna.

Y Ánchel Belmonte, otro gran divulgador, director científico del Geoparque de Sobrarbe-Pirineos (Huesca) y profesor-tutor de la UNED-Barbastro, dio a conocer otro modelo de geoparque, con unas circunstancias y objetivos muy diferentes.



¿Puede la Comarca de Molina ser un Geoparque? Planteaba Carcavilla al interesado auditorio. La respuesta parecía obvia: Claro que sí, porque, de hecho, ya lo es. Pero, ¿en qué se diferencian los geoparques con esos otros lugares donde se llevan a cabo proyectos turísticos relacionados con su geología?

Según expuso el científico, los geoparques se caracterizan por:

1.       Un territorio perfectamente definido con un patrimonio geológico relevante, pero donde también existen otros valores históricos, culturales, ecológicos, etc.

2.       Una estructura de gestión con funciones y responsables determinados.

3.       El desarrollo de políticas e iniciativas de geocoservación, geoturismo, investigación, divulgación, educación y marketing.

4.       Una estrategia de desarrollo local sostenible con la implicación de los habitantes del territorio.

5.       Todo ello, dentro de una red temática de colaboración e intercambio de experiencias entre los diferentes territorios que, tras superar un proceso de candidatura y evaluación, son reconocidos como Geoparques Mundiales de la UNESCO. Los geoparques forman parte de la GGN, organización legalmente constituida, sin ánimo de lucro, integrada en la actualidad por 140 lugares en 38 países de todo el mundo. La pertenencia a la misma es obligatoria y sus miembros pagan una cuota anual para garantizar el desarrollo de su actividad y mantenimiento.

6.       Además, los geoparques no son miembros indefinidos de la Red, sino que cada cuatro años deben someterse a un trámite de revalidación. De hecho, en tan sólo unos días, entre el 25 y el 29 de julio, el Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo recibirá a dos evaluadores de este programa UNESCO.

Pues bien, entre otras cosas, el Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo posee una gran geodiversidad; varios lugares de relevancia internacional, como el Estratotipo de Fuentelsaz, el Bosque Fósil de la Sierra de Aragoncillo, el Dropstone y el yacimiento de graptolitos en Checa y las series estratigráficas del Triásico Inferior en el Barranco de la Hoz; así como un excepcional patrimonio histórico y cultural.

Sin embargo, nada de esto sería suficiente si no se llevan a cabo iniciativas de investigación, geoconservación, educación y desarrollo local; sin una estructura de gestión encabezada, en este caso, por el Museo de Molina, con la participación activa de un comité ejecutivo, compuesto por todas las administraciones con implicación en el territorio y un comité científico, formado por más de 30 miembros, entre científicos y especialistas en varias disciplinas como la geología, biología, historia, arqueología, etc. Y, sobre todo, no tendría sentido sin las personas que conforman el tejidos social y económico del territorio.

La Comarca de Molina-Alto Tajo constituía un extenso territorio muy desconocido con más de 4.180 kilómetros cuadrados y 77 núcleos de población, pero con sólo unos 10.000 habitantes, es decir, menos de 2 vecinos por kilómetro cuadrado. La declaración del Parque Natural del Alto Tajo en el año 2000, que ocupa aproximadamente la mitad del territorio, al sur, y la puesta en marcha de algunas iniciativas, como las nueve Geo-rutas y la Guía Geológica del Parque Natural del Alto Tajo, pusieron en evidencia la existencia de increíbles valores geológicos y ecológicos, pero también etnológicos y culturales. No obstante, al norte quedaban espacios de gran relevancia sin ninguna figura de protección y carentes de iniciativas e infraestructuras que sirvieran para su puesta en valor, conservación y aprovechamiento.

El proyecto de Geoparque, tal y como explicó Juan Manuel Monasterio, nacía con la inquietud de configurar una marca de identidad global y de destino turístico, que sirviera para conservar y proteger su patrimonio y garantizar el futuro de sus habitantes.

Precisamente, las personas que lo habitan, decía Juan Manuel Monasterio, son la pieza clave del plan director que rige la gestión de este proyecto, elaborado bajo la premisa de que son los propios habitantes los que tienen que convertirse en gestores de su patrimonio, ya que ninguna de las iniciativas sería eficaz si se desarrolla de espaldas a los ciudadanos. En definitiva, según el gerente, el geoparque es “un camino que nunca alcanza la meta, porque siempre hay nuevos retos”, fundamentado en el desarrollo de los pueblos y la conservación del territorio.

En este sentido, la edición del mapa y la guía turística no sólo son unas buenas herramientas de información turística para los visitantes, sino que han contribuido a que los propios vecinos conozcan su patrimonio, se sientan orgullosos de él y puedan participar en su conservación, protección y puesta en valor, porque no se cuida lo que no se ama y no se ama lo que no se conoce.

Igualmente, los distintos eventos y ferias de artesanía, han servido para visibilizar y promover el trabajo y el talento de los artesanos y productores de la comarca.

También se está trabajando en la organización de congresos y conferencias para promocionar y poner de manifiesto su relevancia científica.

Monasterio habló también de los proyectos de investigación, divulgación y geoconservación que se están llevando a cabo en el Estratotipo de Fuentelsaz, el Bosque Fósil de la Sierra de Aragoncillo, la Cueva de los Casares o el castillo de Molina, entre otros, y los esfuerzos por implementar acciones educativas con la implicación del Instituto y los centros educativos de la comarca, como el proyecto de Jóvenes Embajadores del Geoparque, que se ha llevado a cabo con la colaboración del Geoparque de Isla del Hierro, mediante el cual, los alumnos de sendos institutos han podido compartir sus respectivos valores geológicos, medioambientales y culturales.

Dos modelos distintos, para dos territorios diferentes

Existen ciertos paralelismos entre el Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo y el de Sobrarbe-Pirineos: Por ejemplo, también se trata de un territorio muy extenso, más de 2.000 kilómetros cuadrados, pero con graves problemas de despoblación, en este caso cuenta algo más de 7.100 habitantes, unos tres por kilómetro cuadrado. No obstante, la comarca de Sobrarbe, no necesitaba de una iniciativa que diera a conocer y promocionara este territorio como destino turístico, puesto que gracias a la influencia de los Pirineos y el conocido Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido recibía cada año miles de visitantes, por lo que el proyecto del Geoparque de Sobrarbe, despegaba desde un punto de partida y con un destino muy diferentes. Sin embargo, esas personas, según explicó Ánchel Belmonte, acudían en masa a disfrutar de la geología casi sin saberlo, atraídos por la espectacularidad de unos paisajes que nadie explicaba. El Geoparque surgió de la necesidad de recuperar una visión cultural -incluida la ciencia- de la montaña y del paisaje


Este proyecto ha supuesto la puesta en marcha de varias iniciativas de divulgación, itinerarios geológicos, actividades educativas y de incentivación del emprendimiento empresarial y promoción de los productos agroalimentarios, enfocados a consolidar otro modelo de desarrollo turístico fundamentado en la identidad cultural de una comarca estrechamente ligada a su paisaje.
Para Belmonte, el Geoparque ha tenido un impacto que no se puede medir en términos económicos: Ha contribuido a incrementar el nivel cultural de sus visitantes; ha puesto sobre la mesa que existen otras ciencias, no sólo la Biología; trata de complementar al sistema educativo; "contagia la emoción que experimentamos los geólogos y transmite el respeto hacia algo que antes era invisible", concluyó Belmonte.

La tarde terminó con una visita al Museo de Molina, que conjuga paleontología, medioambiente, entomología, arqueología y evolución humana a través de una iniciativa didáctica muy interesante.

Una vez concluida nuestra primera jornada comprendimos que, efectivamente, los geoparques son proyectos relacionados con la geología, la geoconservación y el turismo, pero que sobre todo hablan de las personas.

sábado, 30 de junio de 2018

Viaje al arte de la caridad


La guinda al curso de verano organizado por la UNED a través de su Centro Asociado de Guadalajara bajo el título ‘Caminos de ida y vuelta. El arte y los viajes’ la puso, como no podía ser de otro modo, un excepcional e inédito viaje para visitar la iglesia de San Antonio de los Alemanes y la Hermandad del Refugio para conocer de primera mano todo su patrimonio artístico y litúrgico.


El Hermano Mayor, Luis Catalán de Ocón y Navarrete, XXVIII Barón de Sangarrén cuyos territorios fueron los primeros de la Casa Mendoza en Aragón, por compra de Íñigo López de Mendoza, conde de Tendilla en 1457, actuó de anfitrión para acompañar al grupo durante toda la visita, que tuvo como punto de partida el templo construido entre 1624 y 1633 con un diseño del jesuita Pedro Sánchez. En su interior, los alumnos tuvieron la oportunidad de disfrutar de la decoración de sus paredes, su cúpula y sus adornos atendiendo a las explicaciones ofrecidas por el propio barón complementadas por la profesora Macarena Moralejo con la colaboración de otros ponentes del curso como Paula Revenga, Javier González y David García, que no quisieron perderse la visita y sumaron sus conocimientos en lo que pudo considerarse una magistral clase en un entorno único. De este modo, sobre el terreno analizaron las pinturas existentes en la iglesia y los artistas que trabajaron en ellas ofreciendo algunas particularidades difíciles de encontrar en los libros de texto. Acto seguido, el grupo pasó a la capilla en la que pudieron ver la reliquia, generalmente oculta a los ojos de los turistas.

La segunda parte de la expedición se realizó en las instalaciones de la Hermandad del Refugio fundada en 1615. Durante el recorrido, los presentes tuvieron la oportunidad de acceder al archivo que, tras cuatro siglos, permanece íntegro e intacto y en proceso de digitalización con financiación de la Comunidad de Madrid. La riqueza documental de este espacio es incalculable puesto que no sólo contiene estudios detallados sobre la pobreza en Madrid durante distintas épocas, sino que entre sus legajos se pueden encontrar valiosas partituras musicales, libros de contabilidad y un sinfín de registros de gran importancia para los investigadores. Y por supuesto, también concentra numerosa información documental sobre la construcción de la iglesia, de las ampliaciones del hospital, de la propia hermandad y de las obras de arte que contiene y contuvo.

A continuación, el grupo realizó un apacible recorrido por las estancias del edificio a lo largo del cual pudieron ver curiosidades como una de las cunas de madera donde eran depositados los niños que se dejaban en abandono, las ambulancias con la representación de la Inmaculada Concepción como símbolo identificativo en el frontal de la caja o las urnas donde eran depositadas las limosnas y ayudas, entre otros. Todos ellos elementos utilizados para llevar a cabo la inconmensurable labor caritativa que se extendía a toda la ciudad.
La visita culminó en la sala de juntas, la más importante de esta hospedería - hoy día convertida en centro educativo concertado – en cuyo atrio se encuentran los cuadros de sus fundadores, el reverendo Padre Bernardino de Antequera, acompañado de Pedro Lasso de la Vega y Juan Jerónimo Serra. Fue en este espacio donde la profesora Macarena Moralejo dio a conocer a los presentes algunos detalles y curiosidades acerca de su trabajo para la canonización del fundador de la Hermandad y que sirvió como colofón a un curso extraordinario.