martes, 7 de julio de 2026

Reescribir el guion de tu vida es posible, solo y en pareja

La doble sesión de tarde ha comenzado con José Luis Martorell Ypiéns, Doctor en Psicología y Especialista en Psicología Clínica, que ha impartido su conferencia El guion de vida después del trauma. El también profesor de la UNED ha querido preguntarse qué sucede cuando el cambio irrumpe en la vida de una persona y a qué llamamos guion de vida.


Para Eric Berne, psiquiatra canadiense creador del análisis transaccional -todas las personas nos comunicamos y actuamos usando tres personajes o 'estados del yo', que son el hijo, el adulto y el padre-, "es un plan formado en la primera infancia bajo la presión parental y que después continúa en vigor. Es la fuerza psicológica que impulsa a la persona hacia su destino, tanto si la persona la combate como si dice que es su libre voluntad. Hablar de un guion es hablar de destino, de karma, de "nacer con una flor en el culo", nacer con estrella o nacer estrellado (si el guion es externo) y ser o no el favorito de los dioses.

Es urgente averiguar quién soy yo, quiénes son los otros, quién tiene el poder de que pasen cosas, qué tengo que hacer, qué puedo hacer, qué me va a pasar, cómo ser feliz, cómo estar bien, cómo sobrevivir y cómo no ser destruido. "A medida que tu infancia ha sido relajada te da la sensación de que todas estas preguntas no eran urgentes", ha afirmado Martorell, pero si tuviste abandonos, sí te lo parecen.

Existen mensajes positivos, entendidos como permisos, que van forjando también ese guion de vida:

  • Estás bien.
  • Puedes pensar.
  • Puedes equivocarte.
  • Puedes aprender.
  • Te quiero y me gustas.
  • Puedes confiar en mí.
  • Está bien que tengas tu edad (que no se infantilice al niño o la niña pero tampoco se le haga crecer antes).

Estos mensajes son lo ideal pero no se ocurren siempre. Por eso existen los psicólogos y los psicoterapeutas.

También hay mensajees negativos, entendidos como mandatos

  • No existas. No directamente te pueden decir ojalá no hubieras nacido, que "no es imposible tampoco", pero te pueden decir frases como: "cuando tú naciste yo dejé mi carrera".
  • No estés bien.
  • No estés cuerdo.
  • No seas tú (en cualquier aspecto).
  • No seas un niño.
  • No crezcas. 
  • No pertenezcas.
  • No pienses.
  • No estés cerca.
  • No seas importante.
Si hacemos un guion con los permisos o con los mandatos será a todas luces muy diferente. También, si hay un guion donde se han mezclado unos y otros. "Una parte muy importante de nuestro guion es lo que nos han dicho que tenemos que ser por ser hombres o ser mujeres", ha sentenciado Martorell.

La idea de un guion al completo sería responder a tres preguntas: ¿Cómo te han educado, qué te han dicho? y ¿qué patrones se repiten en tu vida? 

Romper la confianza 

Lo esencial en un trauma es que desborda la capacidad de respuesta, la imposibilidad de ser procesado y amenaza la supervivencia. Cuando son producidos por tus cuidadores "rompen mucho más la confianza en el mundo".

El impacto del trauma, como se ha visto en sesiones anteriores, es múltiple. Se nota en el sistema nervioso, en las emociones (dificultad para regularlas o entumecimiento), en los pensamientos, en el cuerpo (somatizaciones), en las relaciones (se tiene miedo a la intimidad o se tiende al aislamiento) y en la identidad (confusión, desconexión). 

En este punto, Martorell ha puesto dos ejemplos vitales completamente opuestos: un individuo que ha ganado la lotería, tras el primer impacto continúa con su el guion de su vida y "el que era infeliz vuelve a ser infeliz", y el exministro de Cultura, Jorge Semprún, que vivió un trauma grave -sobrevivir a un campo de concentración- y durante mucho tiempo estaba bloqueado y no podía escribir, es decir, quiso olvidar sus recuerdos para poder vivir pero finalmente, consiguió desbloquearlos y escribió su libro más famoso, La escritura o la vida.

El tratamiento del trauma está basado fundamentalmente, como toda la terapia, "en una relación, no sólo en los conocimientos", ha afirmado. "Sin una relación, sin un modo específico de mirar a la persona" es difícil. Hay varios tipos de terapia: las terapias basadas en el cuerpo, las basadas en la memoria y la reestructuración cognitiva y las terapias relaciones y de apego", ha citado Martorell, que ha reconocido además, que "los psicólogos, a diferencia de los médicos, tenemos un problema y es cómo abordar la cronicidad". Depende de cómo seas, una terapia será más eficaz para ti. No es igual que tengas un carácter más sumiso o más rebelde, por ejemplo.

"¿Qué cambia el trauma?", ha preguntado. Entre otras cosas, la versión de ti mismo está dominada por el abuso, el éxito se atribuirá a factores externos y puede que exista una re-traumatización en el entorno familiar por el silencio y/o la negación. 

Y "¿el guion se impone o se superpone al trauma?" Para explicarlo, ha citado varios casos: 

  • Un superviviente de los atentados del 11-M, que sintió "culpabilidad" y "cobardía por no ayudar" y otra que pensó: "¿cómo me salvé yo y gente de tanta calidad, murió?".
  • Un hombre que "para que nadie se enfadara", tenía dos familias y ninguna sabía de la existencia de la otra. Esta facilidad de adaptación se entiende al conocer que, de pequeño, era el que calmaba las situaciones de violencia de sus padres.
  • Una persona con grandes carencias emocionales y episodios de violencia, que pese al tiempo transcurrido, "seguía alineándose con el maltratador". Lo que no quería era "que la dieran una paliza" pero "no le importaba que, de vez en cuando, la dieran un tortazo".

Después del trauma, "el diálogo interno es decisivo", ha recomendado. "Existe siempre y hacerlo consciente y accesible es importante". Este diálogo sería el final de una terapia con trauma, pero hay personas que no pueden hacer este ejercicio "porque no se gustan y cada vez que ocurre esto es porque el trauma se está reproduciendo en su cabeza".


Te quiero, pero a veces no

La última conferencia de la tarde ha llevado por título Abordaje de la psicoterapia de pareja desde el pensamiento complejo, que ha contado con el psicólogo clínico y psicoterapeuta Lluís Casado Esquius.

Su intervención ha arrancado con el análisis del concepto de pensamiento complejo, "un pensamiento capaz de tratar, dialogar y negociar con lo real", ha dicho aludiendo al sociólogo y filósofo francés Edgar Morin. En el caso de la psicoterapia de pareja supone tener en cuenta las dos versiones de sus miembros.

Un sistema complejo tiene una serie de características:

  • La unidad es el sistema, es decir, las interacciones.
  • La relación causa-efecto lineal no funciona, la causalidad es circular.
  • El orden y el desorden se suceden. 
  • Los sistemas se auto-organizan (buscan nuevas formas de adaptación).
  • La autoorganización evolutiva implica la aparición de un emergente, fenómeno que no puede explicarse en el nivel de complejidad inferior. Es decir, existen temas que son importantes pero no se habla de ellos.
  • Los sistemas se auto-regulan.
La dinámica de los sistemas complejos se compone de un desorden inicial, continúa con unas interacciones iniciales -se conocen en una fiesta, por ejemplo-, prosigue con un orden -hazme una llamada perdida y quedamos la semana que viene-, con una estructura - surgen los roles, que implican un primer reparto de poder, muy influenciado por el enamoramiento-, vuelve un desorden -a los tres meses, sientes que es muy simpático pero también que es un "mandón"-, más interacciones y finaliza con un orden de complejidad superior.

Juegos psicológicos y roles
 
El pensamiento complejo sirve a los terapeutas a enfrentarse a casos con alto grado de dificultad y no cometer errores. Porque existen varios niveles de complejidad: un nivel individual, un nivel relacional (la pareja con los hijos, por ejemplo), otro grupal y un nivel social y otro biológico. Pero también hay varios tipos de pareja: desde la tradicional a la living apart together, que sólo se ve el fin de semana.

Lluís Casado se concentró en el análisis transaccional, creado por Eric Berne, que es la teoría psicológica que él utiliza. Se basa en tres 'estados del yo' -padre, adulto, niño; es decir, lo que me han enseñado, mi capacidad de sacar mis propias conclusiones y la parte más emocional y experiencial-.

Estos tres estados establecen diálogos internos -que suponen contradicciones y repreguntas- que desembocan en un estado del yo activo -el que gana el diálogo- y en transacciones, que acaban estructurándose en roles y vínculos, que se van perfilando (él planifica y a ella le gusta improvisar, por ejemplo) y de los que podemos terminar discrepando (estoy harto/a de ser el que siempre saco los billetes de avión). Y todo ello culmina en una organización grupal.

Un concepto que ha querido destacar el experto es el de la physis, concepto que ha variado a lo largo del tiempo con definiciones que van desde la realidad subyacente del mundo que percibimos (los presocráticos) hasta la fuerza de la Naturaleza que busca el crecimiento y la perfección (Berne, 1987).

Como ejemplo de nivel relacional ha citado Lluís Casado los juegos psicológicos, concretamente el triángulo dramático de Karpman, donde la víctima se sitúa en el vértice inferior de un triángulo invertido, y el perseguidor -que atemoriza- está en la base junto al salvador -la versión benevolente, no amenaza sino que sobreprotege-.

Casado también ha citado la visión ecocéntrica, un punto de vista muy actual -defendido este mismo año por el psicólogo italiano Marco Chiesa-, que habla de "experimentar el entorno natural como un espacio de regulación y corregulación neurofisiológica" y que "reconoce el valor de la experiencia sensorial y corporal como un lugar de conexión entre el mundo interior y exterior".

Intervenir psicoterapéuticamente

Las llamadas patologías corresponden a tres tipos de situaciones sistémicas: las etapas de desorden, un orden cerrado (uno de los dos quiere cambiar y el otro, no y además no lo entiende) o bien, un orden involutivo (regresivo).

En un sistema complejo los problemas "no se solucionan". Se acompaña al sistema hacia un nuevo orden evolutivo, donde los problemas "se diluyen" ante la aparición de un estadio nuevo de crecimiento. Es una idea más de "crecimiento psicológico" (orientación humanista) que de "cura" (mirada médica).  


Cuando un psicoterapeuta interviene en el nivel social, busca la evolución y el cambio pero no sólo. También se desea la estabilidad del sistema. Se pueden crear "espacios de orden, grupos de diálogo para abordar cuestiones".

El trauma con t minúscula

La situación de trauma tiene que ver con sentimientos de abandono, celos, expectativas reales o imaginadas y autoexigencia, que luego se manifestarán relacionalmente en pareja. Investigaciones recientes advierten que pueden aparecer situaciones de estrés postraumático tras experiencias no reconocidas actualmente como traumáticas, y en este sentido, se recomienda "tener en cuenta los contextos y las características del acontecimiento". 

Para finalizar en positivo, el ponente ha desgranado lo que se considera "una complementariedad sinérgica" como final feliz. "Se necesita respetar la capacidad de espontaneidad de cada uno, la capacidad para elegir las opciones de pensar, sentir y de conducta; respetar la capacidad de consciencia de cada miembro y aprovechar la mayor información o las mejores habilidades de cada miembro en beneficio de la pareja", ha enumerado. En definitiva, la relación es "de intimidad, compartiendo de manera abierta los sentimientos y necesidades, sin juegos psicológicos y sin conductas pasivas".

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