La Catedrática de Historia del Arte de la UNED Esther Alegre Carvajal, acompañada por Valeria Manfré, directora y coordinadora del segundo Curso de Verano de UNED Guadalajara, han inaugurado el seminario dedicado a las hijas ilegítimas nacidas en el seno de una familia real. Las primeras palabras de Carvajal han servido para hacer una retrospectiva y una defensa al mismo tiempo de las dos décadas que llevan planteando cursos en torno a la figura femenina en la Historia. Desde mujeres encarceladas a indumentaria femenina, virreinas, las mujeres de la Casa Mendoza o la santidad femenina, entre otros temas.
Ser una bastarda de la familia real o de la nobleza "no era exclusivamente un hecho biológico", ha dicho Alegre Carvajal, sino que "coloca a esas personas en una situación jurídica muy determinada que crea graves problemas en los linajes". No siempre están en lugares marginales, pero tampoco ocupan el primer lugar. ¿Dónde quedan entonces? Algunas terminaron en conventos o fueron entregadas en matrimonio, pero no todas. Muchas habitaron también palacios y administraron bienes. ¿Qué tipo de estrategias usaron para construir su identidad? Todas estas cuestiones se abordan en este curso.
Jaime Elipe Soriano, profesor de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Madrid, ha sido el encargado de abrir todo este ciclo con una intervención centrada en el concepto de la bastardía y, concretamente, en la otra familia de Fernando el Católico, haciendo un repaso sobre algunas de las bastardas que pertenecieron a ella y se fechan cronológicamente a finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI.
La 'otra' familia de Fernando El Católico
Hace unos 250 años, el historiador Constantin Von Höfler publicó el estudio 'La era de los bastardos', donde ya avanzaba la figura de los hijos ilegítimos. El profesor Mikhaël Harsgor reforzó la teoría de Höfler planteando un análisis más exhaustivo y centrándose en cómo los franceses emplean a sus hijos ilegítimos durante el siglo XV. Con sorpresa, "ve cómo a todos estos bastardos los meten en iglesias, a administrar Estados, son jueces o capitanes", ha afirmado Elipe Soriano. Y ofrece datos, lo que da un carácter "de calidad" a sus investigaciones.
El profesor Elipe ha hablado de la existencia de dos modelos: bastardos que se criaban con el resto de hijos 'oficiales' -curiosamente, esto sucedía más en familias nobles y reales del arco mediterráneo y sur de Europa- y bastardos que eran enviados con parientes -circunstancia que se daba más en el seno de las familias del Norte-.
En este punto, el ponente ha hecho referencia a la primera dinastía bastarda de la Edad Media, que fue la de los Trastámara, fundada por Enrique II de Castilla, bastardo que mató a su hermano legítimo. Un nieto de Enrique, Fernando I, sería el primer Trastámara en gobernar la Corona de Aragón.Conceptos interesantes para entender este tema son la heráldica -era habitual que los bastardos tuvieran el mismo escudo y las mismas armas que usan sus padres- pero también los nombres. A los hijos bastardos se les solía poner nombres de libros de caballería, "totalmente imaginativos y molones como Tristán o Isolda" y nada "aburridos" como "Juanes, Fernandos, Marías o Leonores".
¿Y a qué se dedican estos hijos? "Los hombres, todos, sin excepción, van a la iglesia o a las órdenes militares", ha afirmado. Las mujeres, todas ellas, al matrimonio, con escasas excepciones. ¿Y quiénes fueron sus madres? "Pues mujeres que no eran princesas, pero sí de la nobleza baja", ha explicado.Entre conventos y palaciosDe todos los nombres, Elipe Soriano ha destacado a un puñado de bastardas, que casaron "con buenos nobles" y tuvieron más o menos parentesco con Fernando El Católico. No se conocen retratos de ninguna de ellas pero sí sus historias.
- Leonor de Aragón, nacida en torno a 1440, condesa de Lerín por matrimonio con el "tormentoso" Luis de Beaumont, el líder de la facción enemiga de Juan II de Aragón, padre de Leonor. Su dote fue de 15.000 florines. Vivió hasta los 70 años de edad.
- Una de las nietas de Juan II, Ana de Aragón, condesa de Medinaceli, hija del Conde de Viana y sobrina bastarda de Fernando el Católico. Fue rehén de la guerra y contrajo nupcias en 1470 con el "ambicioso" Conde de Medinaceli, futuro Duque. Su dote fue de 30.000 florines y murió antes de llegar a los 40 años.
- Juana de Aragón, duquesa de Frías. Es "la mejor conocida de todos estos personajese ya que se casó con el noble más importante del momento". Nació en 1470 y recibió una "esmeradísima educación" en Zaragoza. Vivió "múltiples proyectos matrimoniales" pero terminaría casándose con Bernardino Fernández de Velasco, que recibe 20.000 doblas castellanas como contraprestación. Solo sobrevivió una de sus hijas, que se casaría con primo Pedro "para unificar el patrimonio".


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