jueves, 2 de julio de 2026

Mapas genealógicos en los techos de palacio

Bajo el título Pintar el cielo. Genealogía y bastardas en los retratos ideados para las cubiertas de los palacios en la Edad Moderna, la profesora de Historia del Arte de la Complutense Macarena Moralejo ha abierto la segunda sesión del ciclo dedicado a bastardas en monasterios y palacios.

¿Cómo se decoran los techos del Renacimiento? ¿A qué nos referimos con la pintura de cubiertas?, ha preguntado al inicio la ponente. "A menudo, tenían una función decorativa pero también aislante", pero lo que más importa es "el carácter genealógico" que permite reconstruir familias, incluidos los miembros bastardos. Estos techos son, además, "un fenómeno cultural" que también se viviría en la Península Ibérica.


A finales del siglo XIX comienzan a desmantelarse los palacios renacentistas y sus cubiertas -algunas con retratos y otras, con detalles nobiliarios o escenas mitológicas- se trasladan a museos de diferentes titularidades, como el Museo Poldi Pezzoli, en Milán; el Isabella Stewart Garden, en Boston o el Victorian and Albert Museum, en Londres. 

Moralejo ha hilado su intervención con un viaje fotográfico, muy visual, para ayudar a entender mejor la materia. Tavolette da soffito, en el Museo Poldi milanés, ha ejemplificado inicialmente el objeto de la ponencia. Se trata de una cubierta de 98 retratos, de emperadores romanos. En el Museo Civico de Módena se encuentra también una cubierta del palacio Tacoli con bustos de doce mujeres ilustres. "Nos está hablando de mujeres reales pero identificadas a partir de un texto de Boccaccio", ha explicado. Ya en España, el Palacio de Altamira, en Torrijos (Toledo), desmantelado a principios del siglo XX, ha sido otro de los ejemplos. Hoy se puede ver en el Museo Victoria and Albert, una de sus cubiertas, ya restaurada, decorada con emblemas nobiliarios y referencias a los Reyes Católicos. Pero no hay retratos.

Todas estas cubiertas a las que se ha hecho referencia en la conferencia, fueron hechas en madera local; desempeñaban "una función estructural de soporte para los forjados, de aislante térmico y de elemento decorativo de prestigio", ha afirmado Moralejo. 

Los temas más comunes que se abordaban en ellas eran la heráldica, los escudos, los bustos de damas y caballeros, los héroes y guerreros, los músicos, las representaciones de la vida cotidiana y la exaltación de genealogía. "Fueron un antecedente de las galerías de retratos", ha resumido la profesora. Hay ejemplos en Turín, Toscana, Piamonte... muestras que los asistentes al curso han podido disfrutar visualmente en fotografías. Más cerca, ya en Guadalajara, se ha citado el Palacio Ducal de Pastrana, "donde la profesora Esther Alegre ha identificado el retrato de Ana de la Cerda", princesa de Éboli.

Las dos casas de estudio que ha recogido la profesora Moralejo son la Forte Spagnolo en L´Aquila, en Italia, pendiente de investigación, y un conjunto de retratos pintados en el palacio Benzoni de Crema, en Lombardía.

Forte Spagnolo

Acoge dos cubiertas muy interesantes, posiblemente remodeladas, que contienen sugestivos retratos -muchos de ellos, rotulados- de emperadores romanos, paisajes relacionados con la iconografía clásica, virtudes femeninas y formas geométricas readaptadas para esta sala.

Palacio Benzoni

En la Villa Giovio della Torre Martini Rossi Tagliabue, en Sovico, en la región de Lombardía, su actual propietaria se encontró más de 200 tavolette da soffitto, conocidas como tablitas de techo, elaboradas en madera, provenientes de un palacio de la ciudad de Crema, en Lombardía -el Benzoni, llamado primero Palazzo Donati-. Se trata de una "colección estupenda" de retratos, donde se incluyen varios de mujeres bastardas, aunque era complicado detectarlas entre todas las pinturas porque la inmensa mayoría no incluye el nombre de la persona representada.

Todos los retratos femeninos están actualmente junto a la escalera, separados de los masculinos. Son "mujeres fuertes, de todas las edades; algunas, vuelven la mirada ligeramente al espectador, tienen joyas fantásticas, una indumentaria cuidada, de colores sugestivos y llevan una especie de hojas de acanto en la parte superior", ha descrito la profesora. 

Moralejo ha citado a otros retratistas de la época como Antonio Pollaiuolo y su hermano Piero, que firmaron un conjunto de retratos de damas, actualmente visibles en la Galería Uffizi y en una colección privada; o Fra Filippo Lippi, entre otros. 

Para aquellas personas que quieran ampliar conocimientos sobre el tema, Moralejo ha recomendado visionar el documental I cieli in una stanza, audiovisual que explica el proyecto cultural sobre los techos y techumbres de madera (artesonados) del Renacimiento italiano. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario