martes, 29 de junio de 2021

SEGUNDA JORNADA DE 'LA ESPAÑA VACIADA: DESPOBLACIÓN Y DESARROLLO RURAL'

 

La España interior: la mirada de un periodista

Raúl Conde Suárez, periodista.

Raúl Conde estuvo en la presentación de Manuel Campo Vidal, ‘La España despoblada: Crónicas de emigración, abandono y esperanza’, y cree que es muy importante que la universidad debata sobre este tema de la despoblación. Más aún una universidad como la UNED por su presencia en el territorio. 

Este periodista trabaja en El Mundo desde hace más de 10 años, ha trabajado también en Guadalajara en medios locales, en Expansión… y cree que el periodismo juega un papel fundamental sobre el relato de la España rural. Hay un periodismo, que sin abusar del catastrofismo, lleva años informando de las gentes de los pueblos. Durante décadas el medio rural estuvo ausente salvo por asuntos meteorológicos, sucesos, etc. Pero hoy en día sí hay una demanda del problema de la despoblación. Es importante que esta información se haga a pie de campo.

El 10% de la población española reside en el 70% del territorio, más de la mitad de los municipios españoles tiene población envejecida y existe un grave desequilibrio en España en cuanto al territorio.  

La dualidad Madrid-Barcelona ha propiciado el vacío de otras partes de España. La llegada tardía de la revolución industrial es la clave de todo esto. En 1832 llega a nuestro país la revolución industrial, pero encalló por la guerra contra los franceses y la pérdida de las colonias. También la altitud de nuestra orografía ha complicado la revolución industrial en todo el país y en la construcción de infraestructuras en todo el territorio. El sector agrario, a diferencia de otros países, no era operativo. Los efectos de las grandes obras hidráulicas expulsaron a más de 50.000 personas del campo a la ciudad. Las bases de esta política de los recursos hídricos continúan para la explotación de la costa, dejando a los pueblos vacíos. La ordenación de los recursos, la revolución industrial tardía, la orografía y la gestión del agua están detrás de esa España despoblada o interior. Más del 90% de las zonas que sufren despoblación se encuentran en el interior de España. No toda la España interior es rural ni está despoblada, basta con hablar de Madrid, Valladolid, Zaragoza o el Corredor del Henares.

Una ciudad es Nueva York y otra es Toledo, la escala varía enormemente. Esto también ocurre en las zonas rurales, por tanto no hay una realidad rural única. No tiene nada que ver vivir en el campo en una zona despoblada como a media hora de una gran ciudad en un pequeño municipio.

El concepto de la España vacía se lo debemos a Sergio del Molino, un término que atrapa y que es oportuno porque consiguió dar un salto más allá para hablar sobre este problema de despoblación.

En marzo de 2019 los chalecos amarillos se manifestaron representando a más de 20 provincias que clamaban hacerse visibles, una España que quiere salir en los telediarios con lemas como el de ‘Teruel existe’.

Se pregunta Raúl en voz alta: ¿La despoblación en España pudo evitarse? ¿Es el Estado el principal responsable? ¿Es España una rara avis? ¿Tiene arreglo esta tendencia, que parece ser global? ¿Por qué las sucesivas crisis no han enviado población de los corredores al mundo rural? ¿Es posible una tendencia híbrida?

La sangría de habitantes del mundo rural es uno de los problemas más graves de España. Más del 70% de la población española reside en el 30% del territorio nacional. Es un reto que interpela no solo a los habitantes de los medios rurales, también a los de las grandes ciudades. El alcalde de Soria, con apenas 34.000 habitantes, Carlos Martínez, dice que los problemas de movilidad, los atascos, la contaminación de las grandes ciudades se arreglan en Soria, en Guadalajara, en Teruel… No son un desierto, tienen 800.000 árboles.

Hay un cierto desdén en las grandes ciudades con los habitantes de los pueblos, aunque ya no sean tan a menudo tratados como paletos como si fueran Paco Martínez Soria. La película ‘Surcos’ de José Antonio Nieves Conde, de 1951, ha tratado este tema con gran maestría. No ha sido la única. Luis Buñuel también lo trató en ‘Tierra sin pan. Las hurdes’, entre otros ejemplos.

España no es el único caso en Europa, también ocurre en otros países como Italia o Inglaterra. Europa es un continente envejecido. España es el cuarto país con más riesgo de despoblación de Europa.

La España vacía nunca estuvo llena, pero solo un 13% del territorio español está poblado. La población se agrupa con una densidad elevada en una pequeña parte del territorio. Operan factores históricos además que llevan a que en 6 o 7 áreas metropolitanas se agrupe el 70% de la población española. Con predomino del eje Madrid-Barcelona, existen también ejes secundarios como Valencia-Levante, Málaga-Sevilla, Vigo-La Coruña, el País Vasco y Zaragoza en el Valle del Ebro. Los municipios más castigados, sin embargo, están sobre todo en Castilla y León.

El aumento de la población en España no ha mitigado la despoblación. Territorios como Soria, Orense… han perdido en torno al 30% de población. Mientras que Mallorca o Tenerife han crecido enormemente en su población.

El Corredor del Henares ha aumentado considerablemente la población, pero en el Señorío de Molina tan solo hay 2 habitantes por km2. Guadalajara gana población debido al Corredor del Henares, que son personas que trabajan en Madrid; pero muchos municipios de Guadalajara tiene menos de 100 habitantes. La capital ha crecido notablemente, al igual que Azuqueca de Henares, que conllevan un desequilibrio poblacional respecto de otras localidades como Sigüenza o Brihuega. La densidad de la provincia es de 19,4 habitantes por km2, pero son 257 municipios con menos de 1.000 habitantes. La mayor parte de la población está en el Corredor del Henares, a parte de la capital, municipios como Alovera, Chiloeches, etc. La falta de oportunidades laborales en los pueblos hace que la merma de la población sea un gran problema prácticamente irreversible.

La pérdida de pueblos es una pérdida de la cultura rural. Está desapareciendo una cultura sin que a casi nadie le importe. La importancia del legado rural es una de las mayores catástrofes de nuestros días, según varios autores. El campo es una inmensa caja de sorpresas. Raúl habla de su experiencia como periodista en los municipios rurales con reportajes para medios como Nueva Alcarria, de cómo la gente en los pueblos hablaba de vivir en la Guadalajara rural para estar en equilibrio con el entorno.

En Aragón desde la política se ha ofrecido ayuda a los aragoneses que han emigrado para que vuelvan. La gente joven que se marcha de los pueblos ya no suele hacerlo a la capital de las provincias, sino que se va a las grandes ciudades. Parece que hay ciudades donde nunca pasa nada… Santander, Toledo, Logroño, etc. donde tienen todos los servicios y hasta El Corte Inglés, pero de las que no se habla.

La despoblación crea desigualdad territorial y económica, con superpoblación en las grandes ciudades y despoblación en las zonas rurales. La gente nacida en la zona rural carece de los privilegios de los nacidos en las grandes ciudades.

Mucho se ha hablado del efecto aspiradora de Madrid, la Comunidad Valenciana denuncia este hecho. Madrid atrae a la gente joven del resto del territorio. 10.000 personas de flujo positivo al año, sobre todo desde las dos Castillas. Le sigue Barcelona, que atrae a gente de Andalucía y Levante. Madrid atrae a los más preparados, los universitarios. A su vez, Madrid expulsa a los menos formados a lugares más baratos donde vivir. Habría que preguntarse por qué los jóvenes tienen que hacinarse en grandes ciudades para malvivir.

El rompecabezas autonómico es donde se juega el dinero. El modelo de financiación autonómico actual es caduco e insostenible, esto tensa el gobierno de las autonomías. La llegada de inmigrantes ha sido lo único positivo en este proceso de despoblación, dando vida a muchos pueblos. La hemorragia de la despoblación lleva muchas décadas sin taponarse, pero toda España es consciente del peligro que supone tener a la mitad de su territorio vacío. La agenda política ha tomado nota de este problema y hemos visto a los políticos hablar del problema de la despoblación y el reto demográfico.

Se están empezando a tomar medidas ejecutivas desde la política para parar este problema de la despoblación. 130 medidas del Gobierno para frenar la España vaciada, con ayudas desde Bruselas importantes con fondos. La Junta de Castilla La Mancha contempla bajadas fiscales para quienes se instalen en los pueblos… Queda por pulir la red de infraestructuras, no hay mercado de la vivienda en el medio rural, impacto de la política agraria, el desarrollo de la Transición Ecológica no está frenando la despoblación y está llenando de placas fotovoltaicas y de parques eólicos el campo. Se prima la visión catastrofista de la vida en el medio rural, como hizo Jordi Évole en ‘Salvados’. La pandemia puede haber frenado algo la despoblación y se ha vuelto en parte a los pueblos, pero aún es precipitado llegar a conclusiones. La base del periodismo, decía Manu Leguineche, es ir, ver, oír y contar. Hay un 5% del territorio nacional que se va a quedar fuera de la tecnología 5G…

Pacto Verde y economía circular: implicaciones y efectos sobre el mundo rural

Eva Pardo Herrasti, profesora de Economía Aplicada, UNED


La profesora Eva Pardo ha querido saber qué saben los alumnos sobre economía circular y el Pacto Verde y ha utilizado la plataforma de Teams para poder dar voz a los alumnos. 

Eva ha explicado que el sistema actual no es sostenible. El cambio de modelo que estamos viviendo está basado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de aquí a 2030 al que se han comprometido más de 190 países. En 2015 fueron aprobados y se sientan las bases del cambio de modelo. En el mismo año se produjo el Acuerdo de París, primer acuerdo universal vinculante para las partes firmantes, firmado por 190 países, y busca hacer frente a los retos del cambio climático. La UE se ha convertido en la impulsora de este Pacto Verde Europeo. El Pacto Europeo es una estrategia de crecimiento que tiene como objetivo transformar el conjunto de la sociedad europea.

Se puede crecer sin sobreexplotar los recursos con la reutilización, el reciclaje, etc. El Pacto Europeo se ha trasladado a normativas y planes específicos que se trasladan a los marcos jurídicos nacionales. La UE ha trasladado a los instrumentos de política económica esa economía circular como nuevo modelo económico.

Los ODS se aprobaron en 2015 en la Conferencia de Naciones Unidas de Nueva York con 17 objetivos y que abarcan muchos aspectos como eliminar la pobreza, el compromiso global de luchar por un modelo más sostenible y equitativo. Muchos de estos objetivos tocan directamente con el ámbito rural, como en el caso del agua, el crecimiento económico… Se busca construir infraestructuras que no dañen el medio ambiente pero que generen empleo, riqueza y genere igualdad social.
 

Los Objetivos del Milenio estaban más enfocados en los países en desarrollo, pero los ODS abarcan a toda la población y no solo a los gobiernos, sino a todo tipo de actores incluidas las empresas, la población y también los gobiernos.

El Acuerdo de París trata de paliar todos esos efectos del cambio climático como consecuencia de la actividad humana, de emisión de contaminantes.

Se busca empoderar a los países a través de herramientas. La economía circular busca la sostenibilidad, rehabilitando recursos y dándoles una nueva vida.

El Pacto Verde Europeo, aprobado en 2019, parte de la economía donde se busca la sostenibilidad ambiental y económica a medio o largo plazo. La UE quiere ser un referente en cambiar este modelo a modelos más sostenibles ya que un uso eficiente de los recursos es clave. Si conseguimos una manera más eficiente de los recursos vamos a conseguir más riqueza. Se busca que las emisiones netas de gases invernaderos sean nulas en 2050. El modelo se basa en mantener el valor, no en extracción, uso y desecho.

Las políticas económicas de los fondos ‘Next Generation’, el Pacto verde propone cuatro grandes bloques:

1.    - Neutralidad climática

2.   -  Proteger la vida reduciendo la contaminación

3.   -  Ayudar a las empresas europeas en productos y tecnologías limpios

4.    - Contribuir a una transición justa e integradora

Un proyecto ambicioso el del Pacto Verde que establece algunas medidas como el cambio de energías hacia energías limpias, dejando de depender de recursos que no poseemos como el petróleo. Busca la independencia de recursos. Se busca movilizar la industria a todos los niveles. La construcción de edificios en términos de eficiencia energética. Se busca que la contaminación cero se aplique a las sustancias tóxicas. Se busca preservar los ecosistemas y la biodiversidad. Además, medidas hacia una movilidad sostenible e inteligente. Buscar una alimentación más sana y sostenible, respetuosa con el medio ambiente. Para conseguir todo esto se definió un mecanismo de ayuda con un gran presupuesto en los países europeos, pero llegó la Covid con la crisis sanitaria con el reto que ha supuesto a nivel social y económico. 

En esta respuesta económica a la crisis tras la Covid se han aprobado los presupuestos ‘Next Generation’ para resurgir de forma limpia, verde. Con nuevos mecanismos para paliar la crisis de forma diferente para resurgir de la UE. Se condiciona a esos fondos una economía circular y se tiene en cuenta el Pacto Verde Europeo.

Se van a canalizar a través del Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y la Ayuda a la Recuperación para la Cohesión y los Territorios de Europa (REACT-UE). Es la primera vez que la UE va a crear deuda conjunta y esto es un reto. El principal plan en nuestro país es el Plan España Puede. España se va a ver ampliamente beneficiada con estos fondos de la UE.

Los cuatro objetivos del Plan España:

-       1. Transición ecológica

-       2. Transformación digital

-       3. Cohesión social y territorial

-      4.  Igualdad de género

Cada uno de esos objetivos conlleva un plan específico. 

La base de la economía circular es el diseño, desde el principio el diseño de un producto. Hablamos de un cambio de modelo. Antes era un modelo lineal, que se basaba en extraer recursos de la naturaleza, transformarlas y desecharlas. Esto ha supuesto que a medida que el crecimiento económico crece, el planeta está diciendo que no puede más respecto a los recursos y su reabsorción.

La obsolescencia programada y la falta de reparación de productos son parte de ese modelo lineal de extraigo, produzco, uso y tiro. El cambio de modelo hacia la economía circular es necesario. Uno de los grandes impulsores de la economía circular es la Fundación Ellen MacArthur.

La economía circular:

El diseño va a definir la vida de ese producto. La base de la economía circular es el ecodiseño. En la siguiente fase, las materias primas se busca que sean secundarias, que se obtenga del reciclaje de productos ya extraídos. Se buscan materias primas que en su producción sean lo más sostenibles posibles, generando los menores residuos y generando el menor gasto energético posible. La vida útil del producto se basa en la servitización, no comprar sino alquilar por su uso. En cuanto a la gestión de residuos, se busca darle una nueva vida al producto, si no es posible remanufacturarlo para que sirva de nuevo para el sistema y si no fuera posible, reciclarlo.

La economía circular viene asociada a tres grandes modelos de negocio:

-       - Riqueza en la generación de nuevos productos, innovación con enfoque verde

-       - Simbiosis industriales o economía colaborativa

-       - Servitización, pago por servicios

Uno de los sectores claves es la logística, porque contamina muchísimo. Se trata de utilizar la logística inversa, ya que voy a llevar esta mercancía, utilizar el camino de vuelta para traer algo a su vez.

Todos los fondos tienen planes de seguimiento para ver en qué se ha invertido el dinero que se manda desde Europa. Así ocurre en los planes ‘Next Generation’, al igual que en otros planes de desarrollo. Se suelen definir unos objetivos y tanto en mitad como a final de proyecto se hace un balance.

Más allá del marco europeo, las diferentes regiones han ido aprobando sus planes específicos. La profesora ha explica algunos ejemplos cercanos:

-       Apadrinamientos de olivos en Oliete (Teruel)

-     -       Gestión de residuos animales para comercializar fertilizantes en Lugo

-       -      Gestión de recursos de agua en Sabadell


-       -   Proceso de creación de bloques de paja y madera prefabricados para la construcción en Madrid. 

La profesora recomienda la web https://www.fundacionico.es/economia-circular/ para profundizar más a quienes estén interesados. 

El ayer del campo y la ciudad. Carteles publicitarios 1870-1960

Carlos Velasco Murviedro, profesor titular de Universidad (Colaborador honorífico) UNED

Solo hay tres colecciones en España de cartelería de publicidad a lo largo de los años. El profesor tiene una colección desde hace 30 años de unos 8.000 carteles. Hay un bloque de 1.100 carteles en el archivo de la UNED. Para más información https://www.laretrografia.es/ 

Esta colección es de carteles de finales del XIX hasta 1970, cuando desaparece el cartel prácticamente. En la década de los 60 del siglo XX aparece la televisión y sustituye al cartel en su función publicitaria. El cartel había sido el medio de masas publicitario en color, algo muy extraño antiguamente, aunque hoy en día sea algo muy normal. Un cartel que daba color a una España gris.

Dos bloques de anuncios:

-      -  Los que hablan de lo rural:


Este cartel con un paisaje rural de los años 50-60. 


La dicotomía del campo y la ciudad en el primero y del pasado y el presente en el segundo.

 




Anuncios de alimentación no orgánica para animales. 





Calendarios de los años 30 que anuncian superfosfatos. Además, a la derecha la publicidad de una aseguradora para asegurar la cosecha.

 




 

Imágenes de ganado y piensos.



































































































-       En la ciudad









Ya aparecen cocinas y baños en los entornos urbanos.



 

La diferencia de la vida en el campo y la ciudad siempre ha existido, antiguamente la diferencia era más grande. Había un mayor nivel de vida en la ciudad. 










































































Conclusiones:

En lo rural existe publicidad casi únicamente sobre lo específico en este medio: paisaje, cosechas, abonos (revolución agrícola), ganado, piensos (revolución ganadera), maquinaria agrícola y transporte (ganado y posteriormente el tractor).

Sin embargo, no hay casi anuncios de la imagen del hogar, tal vez porque al ser su nivel de vida y de consumo mucho menor, en términos generales, que en la ciudad, no se estimó necesario ofrecer productos para él (cocina, baño, dormitorio, etc.)

En lo urbano no va a existir, lógicamente, casi ninguna publicidad sobre el campo y lo rural y sí existe, por el contrario, un detenimiento total en todo lo referido al equipamiento del hogar en la ciudad, con imágenes referidas al entorno exclusivamente urbano (además de las que afectaban al automóvil).

Por ello se puede concluir que en el medio rural, y hasta bien entrado los años 60 y 70 del pasado siglo, los espacios y elementos que hoy entendemos que conforman un hogar normal eran exclusivamente los que había en las ciudades.

De modo que la falta de imágenes de los citados baños, cocinas, comedores, etc. que se pudieran referir al medio rural respondían efectivamente a lo que en la época, y en un entorno económico y social con carencias destacables, podría relacionarse con la aceptabilidad de que, en el susodicho medio rural, lo que existían realmente, eran unos “no-hogares”, según la terminología urbana entonces dominante. 

Una importante consideración final es la que resalta algo que, solo con observar una gran parte de los carteles de tema rural, aparece de forma nítida y que hoy, en el contexto del empoderamiento de la mujer y su papel en la sociedad, resulta llamativa.

Nos referimos a que la mujer aparece trabajando (recogiendo cosechas, arando, cuidando ganado, arreglos en el campo…) en faenas agrícolas y ganaderas, como el hombre, acompañándole o incluso de forma independiente. Dando pie este hecho a reflexionar acerca de la “libertad” y “autonomía” que ello podía suponer.

No obstante, en el ámbito urbano la mujer no estaba laboralmente en una situación de igualdad con el hombre, como también puede verse en la selección de carteles, donde los trabajos se reducían al servicio doméstico o a tareas de secretariado. Nótese la paradoja existente entre la “esclavitud liberadora” del campo y la “libertad sumisa” urbana.

Casos de éxito de desarrollo rural en Europa y su aplicabilidad en España

Federico Soler Vayá, profesor de Economía de Educación Secundaria y Doctorando en la UNED.


1.    La problemática del mundo rural en Europa: similitudes y rasgos específicos. 150 millones de europeos viven en municipios de baja densidad de población.

Las consecuencias de este proceso según los autores Rubio (1997) y Esparcia (2019) son el despoblamiento y la desvitalización rural. La situación es diferente en las diversas regiones de Europa. Bulgaria, Hungría, Estonia y España han perdido mucha población rural. En el lado contrario están en Países Bajos, Austria, Eslovenia, Reino Unido…

España es uno de los tres países más urbanos de la UE, pero sin embargo es uno de los que tiene municipios con menos habitantes con riesgo de exclusión social.

Tenemos una Europa a dos velocidades y las zonas rurales tienen problemas añadidos.

2.    La visión actual de la política de desarrollo rural. Hasta fechas no muy recientes había una coincidencia entre el mundo rural y el sector agrario. 

3.    Casos de éxito de estrategias de desarrollo rural en Europa

a)    Las Tierras Altas e Islas de Escocia. Había una mala comunicación en esta zona, una orografía complicada que conllevó un retraso en la industrialización y ello generó despoblación y declive económico. ¿Cómo lo solucionaron? Con autonomía: independencia política, financiación y profesionales. El proceso de integración conllevó acuerdos de colaboración, implicación de los habitantes a medio y largo plazo. El control que se ha hecho evalúa el uso de los fondos y los proyectos que se efectuaron fueron  coste-efectivos.

Acciones que se llevaron a cabo:





 

Desde 1961 la población en Escocia ha aumentado un 2%, sin embargo en las Tierras Altas ha aumentado más del 20%

b)    Las DOP (Denominación origen) e IGP (Indicaciones Geográficas Protegidas) en Francia e Italia y las granjas ecológicas en Austria. Eran municipios y regiones, en el caso de Francia la Alta Provenza, y en Italia el área de Cinque Terre y una parte de la Toscana (El Valle d’Orcia), con una pérdida de ingresos de la pesca y de la ganadería, dando lugar a un proceso de despoblación. Estas zonas han utilizado el enoturismo, las bodegas y las denominaciones de origen para atraer el turismo. En el área de Cinque Terre se creó un Parque Nacional creando un ecoturismo y el desarrollo de productos naturales.  Se ha creado empleo de alto valor añadido en estas zonas. En la Provenza consiguieron la DOP de los aceites de lavanda. 

En cuanto a las granjas ecológicas en Austria, se hicieron acuerdos de colaboración para crear una marca de productos ecológicos producida únicamente en el país ligándolo al desarrollo del turismo rural con Parques Nacionales. Hay 22 eco-regiones en Austria, es el mayor país de Europa donde los agricultores y ganaderos tienen una media de edad de menos de 40 años.

c)   El sistema de cooperativas agrarias en los Países Bajos y Dinamarca




En España los agricultores no tienen poder de negociación como sí ocurre en otros países de Europa.

d)    Las energías renovables en regiones rurales nórdicas

La posibilidad de que haya un desarrollo en los medios rurales donde se implantan estas energías renovables. Necesitamos que haya habitantes emprendedores, como ha ocurrido con la energía eólica en Dinamarca (de la que se ha convertido en el primer país exportador), con la biomasa en Suecia y Finlandia (aprovechando su superficie forestal) y con la hidroeléctrica en Noruega (el 98% de sus energías son renovables y de ella el 96% son hidroeléctricas pequeñas compartidas por pequeños agricultores o habitantes).

e)    El turismo rural en Grecia e Irlanda: políticas endógenas, integradoras y sostenibles. Las políticas del turismo rural, en España, desde el inicio de los años 90 se centran en este sector, sobre todo de los alojamientos rurales con resultados no del todo positivos.

En el caso de Grecia viene de la década de los 80 y continúa en los 2000. Se apostó desde Petra, un pequeño pueblo de Lesbos, por la formación de mujeres amas de casa que crearan cooperativas para el turismo rural. Se potenció con ayudas económicas y políticas. Se crearon alojamientos rurales gestionados por mujeres.

En Irlanda en la región de Ballyhoura se crearon dos entidades en 1986 y en 1989. A través del turismo rural pretendían mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Se hizo con planificación estratégica. 

4.    Discusión: aplicabilidad en España de las diferentes estrategias

a)    Agencia de desarrollo rural autónoma y despolitizada

b)    Denominaciones de origen, indicaciones geográficas producción ecológica

c)    Cooperativas agrarias

El tamaño de las cooperativas en España es pequeño y producen poco beneficio en comparación con otros países de Europa. Hay que ampliar el tamaño, invertir en I+D para abarcar una mayor cuota de mercado.

d)    Energías renovables en zonas rurales. Hace una década estábamos mejor que ahora, la crisis y la falta de bonificación han llevado a que hayamos caído en inversión en energías renovables. 

e)    Política de turismo rural, no convirtiéndole en la actividad principal, sino complementaria. Programas de planificación a medio y largo plazo. Con prospección para realizar inversiones y no concentrando las inversiones en alojamientos de turismo rural únicamente.

 5.    Conclusiones

Siguiendo estas estrategias, que se pueden aplicar simultáneamente, se pueden crear oportunidades laborales para frenar la despoblación. Es importante crear una agencia de desarrollo rural independiente.  








lunes, 28 de junio de 2021

PRIMERA JORNADA DEL CURSO DE VERANO 'LA ESPAÑA VACIADA: DESPOBLACIÓN Y DESARROLLO RURAL'

 

Lorena Jiménez, directora del Centro Asociado de la UNED de Guadalajara, ha presentado junto al presidente de la Diputación Provincial de Guadalajara, José Luis Vega, y el director del Curso de Verano ‘La España vaciada: despoblación y desarrollo rural’, Enrique San Martín González, este segundo curso de esta 32º edición de los Cursos de Verano, centrado en este problema tan de actualidad en nuestro país.


El presidente de la Diputación Provincial de Guadalajara ha puesto en valor la importancia de la Diputación en una provincia como Guadalajara, cuando muchos se han planteado eliminar diputaciones esgrimiendo su falta de utilidad. Una Diputación la de Guadalajara, que está junto al Corredor del Henares por una parte, con el gran desarrollo que eso significa; pero que cuenta con muchos pueblos en muchos casos de menos de 100 habitantes. Estos municipios rurales tienen problemas locales como falta de acceso a comercios, averías de agua… y otros servicios básicos para la población y en los que la Diputación tiene un papel primordial a través de los centros comarcales para hacer frente al problema de la España vaciada. Hablar de España vaciada es algo actual, continúa el presidente de la Diputación, explicando que es un problema que vienen acarreando nuestros pueblos desde hace 30 años. Es importante que la sociedad entienda lo que está pasando, puesto que esta situación crítica puede llevar a la desaparición de muchos pueblos por falta de población. En Guadalajara existe una ley, aprobada a nivel regional, que garantiza los servicios públicos de todos los municipios y trata de revertir la situación de la despoblación.

Integración de la UNED en el Bierzo. La Cátedra de Territorios Sostenibles y Desarrollo Local

José Luis Calvo González (Director de la Cátedra de Turismo Sostenible y Desarrollo Local, UNED Ponferrada) y Jorge Vega Núñez (Director de la sede de la UNED en Ponferrada). Página web: http://catedraturismosostenible.es/

La Cátedra de Territorios Sostenibles y Desarrollo Local, que está situada en la provincia de León, especialmente  en la zona del Bierzo, lleva desde enero de 2019 activa y es donde se juntan para trabajar instituciones públicas y privadas. El gran éxito de esta Cátedra es esa sinergia entre instituciones públicas y empresas para generar un proyecto conjunto, donde se trata de buscar una salida a un territorio concreto. En la Cátedra se dedican a la investigación aplicada para promover proyectos gracias a las empresas e instituciones. Veremos ahora la estructura de la cátedra, sus objetivos, actividades…

En términos de estructura es un consorcio público entre el Ayuntamiento de Ponferrada, la Diputación de León y el Consejo Comarcal del Bierzo. Además, la aportación de Ciuden (Fundación Ciudad de la Energía), que es una Fundación estatal, un agente gestor de los recursos que depende del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno. No forma parte del consorcio como tal, pero sí forma parte activa de la Cátedra. Hay proyectos muy relevantes con la propia Junta de Castilla y León en el ámbito del desarrollo local. Son estas cinco entidades las que tienen presencia y responsabilidades en el ámbito del desarrollo local de León y colaboran en este proyecto. La Cátedra es un proyecto de la UNED, pero también colabora la Universidad de León. Entre las entidades adheridas, del ámbito privado, hay empresas de varios sectores, como el turístico, el tecnológico o diversas asociaciones… cerca de 50 entidades de primer nivel que forman parte de la Cátedra.


La primera conclusión es que esta Cátedra se ha conformado como un consorcio que es una figura jurídica clave, un ente básico, para dar todas las garantías y donde reside la capacidad de decisión. Han conseguido dos logros muy relevantes: haber sido capaces de reunir a todas las entidades públicas más las entidades más importantes a nivel empresarial. Además, son capaces de gestionar de forma administrativa de una manera óptima.

La Cátedra se sienta en 3 pilares:



-        La economía circular, que es muy importante en localidades pequeñas.


-           Donuts desarrollo sostenible. Hay que garantizar unos servicios públicos básicos para toda la ciudadanía. No puede haber ciudadanos de primera y de segunda. León tiene ahora mismo 4 hospitales, teniendo en cuenta el territorio de Castilla y León en términos de tiempo, se tarda mucho en llegar a un hospital en la provincia. Hay un problema de acceso a servicios sanitarios, a internet, etc. No en las ciudades como León o Ponferrada, pero sí en las localidades más pequeñas. Hay que garantizar unos servicios mínimos para toda la población. 


-          Territorio bien común. Hay que considerar el territorio como un recurso común.

 



La Cátedra tiene como objetivos: 


Entre las actividades que promueve:


El concepto de la Cátedra es qué posibilidad hay de desarrollo. La posibilidad de generar empleo, como ha ocurrido con el trabajo de la extracción de resinas (la UNED puso la formación de resinar, con parte práctica que genera empleo). Hay cursos de extensión universitaria que están orientados a solucionar problemas, donde se puede crear empleo. Desde la UNED montan formación en convenio con las instituciones.


Formatos de formación para el desarrollo local y fijar población. La universidad puede aportar en esa línea. La formación de Internet de las Cosas, en Ponferrada, junto a la Escuela de Informática es un curso relevante porque Ponferrada está apostando en por esa necesidad de reinvención, tras el cierre definitivo de las minas de carbón a finales de 2018. Ponferrada se está queriendo reinventar con innovación e Internet de las Cosas es una de las opciones que se ha elegido para esa renovación. Los estudiantes tienen una parte muy pragmática y ha sido satisfactoria este primer año de formación. Un proyecto que pidieron los miembros del Consorcio y que ahora se está trabajando con la Universidad de Políticas para hacer un máster en desarrollo local relacionado con la España vaciada. Un proyecto que ya está en marcha.

La web de la Cátedra es: http://catedraturismosostenible.es/



Las líneas de trabajo se estructuran en estos 4 grandes ejes:

-           Tecnologías de la Información aplicadas al desarrollo territorial (algo muy relevante a nivel de la UE, se habla de los mercados de datos).

-           Emprendimiento social y desarrollo territorial (para fijar población hay que generar empleo, generar emprendimiento).

-            Patrimonio cultural del nordeste ibérico (puesta en valor del patrimonio, con ayuda del CSIC. Las Médulas, Fabero… también el sector vitivinícola puede ser la punta de lanza y el patrimonio minero. Tren turístico del Sil para aprovechar esos 60 km de vías tanto a nivel industrial como turístico. La senda minera, una ruta integral que ponga en valor de los recursos mineros. Castro Ventosa y el enoturismo. En la comarca del Bierzo hay hasta 7 sellos de calidad. La Tebaida Berciana es uno de los proyectos, todos los bienes BIC…).

-        Observatorios de desarrollo territorial (dos observatorios: el de Igualdad de Género y Desarrollo Local y de Producción Local y de Consumo Sostenible).

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha puesto en marcha 130 medidas frente al reto demográfico que conlleva un proyecto muy importante, con una visión muy europea, marcada por los Objetivos del Desarrollo Sostenible. Un enfoque que es de abajo arriba, no de arriba abajo. No viene de Europa, sino de abajo, con gran trabajo, pero sí de grandes miras.  

El trabajo de la Cátedra, para resumir, es escuchar a los agentes, a las instituciones, qué necesitaban, qué se podía hacer. Además, proponer iniciativas y soluciones. Y para terminar colaborar. Hacen balance de un resultado muy bueno en este poco tiempo que lleva en marcha la Cátedra. 

El impacto de la gestión de los embalses sobre la despoblación rural: estudio del caso de Entrepeñas y Buendía

Beatriz Larras Iribas. Profesora Titular de Universidad. Universidad de Castilla la Mancha



Beatriz Larraz explica que desde el punto de vista demográfico, en los pueblos ribereños de los embalses de Buendía y Entrepeñas hay una baja natalidad, además de una dinámica demográfica de envejecimiento en la zona. También, desde el punto de vista de estructuras, hay falta de servicios, una sensación de abandono de las autoridades por parte de la población (aunque no sea real), con un menor nivel de bienestar material que en ciudades y por ello la despoblación.

Compara la gestión de los embalses de Buendía y Entrepeñas con la del embalse de San Juan. El fenómeno de la despoblación que se produce, algunos autores nos hablan ya de un proceso de despoblación mayor en comparación con el resto de Europa. Francisco Burillo ya hablaba de la España vaciada y de la Laponia española en 2011. 


La gestión de los embalses, mantener una mínima lámina de agua, es fundamental para evitar la despoblación. Es una zona con una historia clara ligada a las fuentes termales romanas y musulmanas.

Los dos embalses de la cabecera del Tajo son mucho más grandes que el embalse de San Juan. Ambos se encuentran a más de hora y media de Madrid, mientras que el de San Juan está a penas a una hora. Los tres están destinados a uso recreativo. Solo el trasvase Tajo Segura que deriva agua desde la cabecera del Tajo hacia Levante es la diferencia. En usos y consumos son similares, en abastecimiento, en regadío…

Tubos de la presa de Bolarque

Las diferencias de gestión hacen que los embalses de Entrepeñas y Buendía, que no estaban destinados para ser transvasados, estén dejando sin agua a los municipios colindantes. Podían aguantar los ciclos de sequía que pudiera tener la cuenca del Tajo, pero lo que entra no puede ir saliendo todos los años, ya que no están destinados a ese objetivo.


Tras estos usos que forman parte de las prioridades DMA, si sobrara agua se podría trasvasar, pero la realidad es otra. En la realidad, lo primero es el trasvase y después el abastecimiento. Muchas localidades ribereñas han tenido que abastecerse con camiones cisterna en las inmediaciones del embalse de Buendía y de Entrepeñas. El regadío también se ve comprometido en las inmediaciones, mientras en Levante no ocurre.

El mantenimiento del buen estado ecológico no se cumple. El Jarama, que era afluente del Tajo, se ha convertido en un río de mayor caudal debido al trasvase. El Jarama lleva mucha suciedad traída de Madrid, aguas que aparecen después en Toledo y Talavera de la Reina, en el Tajo, en el que se ha convertido casi en su afluente.

En 2014 se aprobó la explotación actual en el Memorandum del trasvase Tajo Segura de estos dos embalses, que son de los más grandes de España. El nivel 3 es el de extraordinaridad hidrológica y el nivel 4 es cuando ya no está permitido el trasvase. Las reglas de explotación dicen cuánta agua se va a trasvasar en función del nivel en el que están los embalses. En nivel 1 son 60 hectómetros cúbicos al mes inmediatos los que se trasvasan, así se va una cantidad demasiado alta. En nivel 2 se trasvasan 38 hectómetros cúbicos al mes. En nivel 3 se pueden transvasar máximo 20 hectómetros con la bendición de la Ministra de Transición, una situación incómoda políticamente. En el 4 no se puede transvasar nada.

Estas reglas de explotación se van a modificar para que bajen de 38 a 27 hectómetros cúbicos. En el artículo 4 de estas reglas de explotación se habla de que hay fijado un máximo de 365 hectómetros cúbicos. Hasta 2014, con la ley del Memorandum, desaparece el nivel 1 en estos embalses. La gestión que se está llevando a cabo es un acuerdo político entre el Gobierno y las Comunidades implicadas, fue con mayorías absolutas del PP en dichos gobiernos.

Desde que comienza el trasvase en los años 80-81 las aportaciones disminuyeron un 50% y los embalses han perdido un 62% debido al trasvase Tajo Segura. 


La realidad que nos encontramos es la reducción de la lámina de agua. La gestión del agua en comparación con el pantano de San Juan es muy llamativa. Tiene un uso muy similar a la de los embalses de Entrepeñas y Buendía, pero la lámina de agua se mantiene mucho más alta, provocando unas expectativas económicas de la zona y su desarrollo. Se permite el baño, canoas, pesca deportiva, playas… Antiguamente la zona de los embalses de Buendía y Entrepeñas se llamaba el mar de Castilla, hoy no lo podemos llamar así.


La lámina de agua del embalse de San Juan se mantiene alta. Debido al cambio climático ha disminuido, pero mantiene su lámina. Se mantiene desde el año 80 en un entorno del 65%, excepto en épocas de sequia. Permite los usos recreativos, que son prioritarios. Hay un Real Club Naútico, clases para niños, etc. Esto nos da una idea de que si la gestión de los embalses de Buendía y Entrepeñas fuera otra, siendo estos de mayor capacidad que el de Madrid, se podría dar un uso recreativo que podría llevar a frenar ese proceso de despoblación que se da en esta zona de Castilla La Mancha. 

Los pueblos ribereños se encuentran en una situación de despoblación: 

En Cuenca ha disminuido un 42% la población. El éxodo rural se produce del campo a las ciudades. Los municipios de menos de 5000 habitantes han disminuido un 66%

En Guadalajara, no teniendo en cuenta el Corredor del Henares que trastoca los datos, los municipios de menos de 5000 habitantes han perdido población, mientras que la capital ha cuadriplicado su población.

Antes del trasvase los entornos de Buendía y Entrepeñas amortiguaron la despoblación rural, no ocurre lo mismo tras el trasvase. La falta de expectativas económicas, con falta incluso de abastecimiento de agua, ha llevado a los municipios ribereños a la despoblación. Todo lo contrario de lo que ha ocurrido en los municipios ribereños del embalse de San Juan, como Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias. No hay efecto capitalidad, de cercanía de Madrid, que pasan de ser rurales a ser más grandes y eso que están a más de 70 km de la capital. Es gracias al embalse, porque no ocurre en otros municipios colindantes.

 


Desde el año 81, a partir del trasvase, la despoblación en la zona ribereña de los embalses de Buendía y Entrepeñas crece.

En los municipios ribereños los menores de 16 años son el 8%, una tasa muy alarmante. La diferencia con los municipios ribereños del embalse de San Juan es clara. La tendencia de cara al futuro se calcula con la proporción de niños menores de 4 años.

Con el bajo nivel de la lámina de agua en los embalses de Buendía y Entrepeñas se ha llevado a cabo una despoblación clara en los municipios ribereños. El embalse de San Juan, que es gestionado por la misma entidad y tiene fines similares, sin embargo, tiene una lámina mucho más estable y alta, lo que lleva a una atracción poblacional y a un desarrollo económico que conlleva este turismo de la zona. Una diferente gestión de los embalses puede tener una gran influencia en este problema de la despoblación que tenemos en España. Los embalses construidos ya pueden ser un motor económico y que atraigan población y empleo, ligados a un uso recreativo de los embalses. Un uso absolutamente prioritario sobre el trasvase. Solo tras este paso, se podrán contemplar proyectos de desarrollo rural en la zona. 

 

 



 


 



 






 


 






 




jueves, 24 de junio de 2021

TERCERA JORNADA: EL VESTIDO Y LA MODA: SU CONTEXTO EN LA ÉPOCA MODERNA

 EL VESTIDO Y LA MODA EN LA ÉPOCA MODERNA




Retratos de arquitectos de paisajes para ver y ser visto

 

La última jornada del curso de extensión universitaria del Centro Asociado de la UNED de Guadalajara, dedicado a ‘El vestido y la moda: su contexto en la Época Moderna’, comenzó con la conferencia impartida por Pedro Moleón, profesor de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, quien dedicó su exposición a los retratos de arquitectos de paisajes.

 

El profesor fue presentado por Esther Alegre, del Departamento de Historia del Arte de la UNED, quien mencionó parte de su bibliografía como ‘La arquitectura de Juan de Villanueva’; ‘El proceso del Proyecto’ (1988); ‘John Soane’ (1753-1837) y la arquitectura de la razón poética (2001); ‘Arquitectos españoles en la Roma del Grand Tour. 1746-1796’ (2004); o ‘El Museo del Prado. Biografía del edificio’ (2011).

 

Analizó los cuatro retratos de arquitectos que pintó Goya: Ventura Rodríguez (1784), Juan de Villanueva (1803), Juan Antonio Cuervo (1819) y Tiburcio Pérez Cuervo (1820). Todos ellos trabajaban en Madrid y destacó que los tres primeros aparecen con uniforme o con algún elemento que le identifica con su profesión. Sin embargo, Pérez Cuervo aparece en mangas de camisa. Fue un hombre liberal, masón y perseguido por sus ideas.

 

Respecto a los paisajes para ver y ser visto, ahondó en el cuadro de Goya La pradera de San Isidro, así como en el cuadro de Luis Paret Baile en máscara o El paseo de las Delicias de Francisco Bayeu. En todos ellos, se ven zonas a las que “las personas acudían a ver y a ser vistas”, explicó, para comenzar a hablar de los lugares conocidos y singulares de la capital en los que se produjeron las intervenciones de Ventura Rodríguez como el paseo del Prado y el salón del Prado. También diseñó fuentes como Apolo o Neptuno.

 

El Jardín Botánico también aparece en otro cuadro de Paret, esta construcción “es la primera que se realiza con fines científicos”. Cerca, se encuentra el observatorio astronómico, otra referencia científica y cuya construcción fue encargada al arquitecto Villanueva.

 

Entre todos estos edificios, paseos y fuentes, Villanueva comenzó la construcción del Museo del Prado, un edificio singular cuyo diseño es “muy potente”. En su opinión, su proyecto estaba pensado para que fuese un museo-paseo, “una idea innovadora que se adaptaba perfectamente al entorno”.


Revolverlo todo para que la indumentaria sea justa: la pintura española del siglo XIX recrea la Edad Moderna





Pedro Martínez Plaza, el siguiente ponente, es doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense y conservador del Museo del Prado de las obras del siglo XIX. Entre sus líneas de investigación se encuentran el coleccionismo de pintura en el siglo XIX, con especial atención al deán Manuel López Cepero y la obra de algunos pintores decimonónicos.

 

Abrió su exposición hablando sobre los cuadros que interpretan la historia. Las fuentes que utilizaban los artistas para recrear la indumentaria histórica eran diversas y dispares, incluso se nutrían de las obras de otros pintores. En cuanto a los artistas, hizo especial hincapié en Mariano Fortuny, Federico Madrazo y Eduardo Rosales.

 

La fotografía fue una de las principales fuentes para recrear la indumentaria, los colores o la textura de los textiles. Otra fueron los tratados que incluían láminas sobre historia del traje, así como las armerías, las estampas, la capilla de los Luna en la catedral de Toledo y las colecciones de antigüedades. Mariano Fortuny acumuló un amplio abanico de fuentes históricas sobre la indumentaria del siglo XVI. Por su parte, Federico Madrazo conservó calcos de dibujos.

 

En cuanto a las imágenes recreadas de Isabel la Católica, los pintores del siglo XIX acudieron a “dos retratos inventados del siglo XVII que tuvieron una enorme influencia en la imagen que tenían en esa época de la reina”, explicó. En el caso de Fernando el Católico, Carlos V, Felipe II o Juana la Loca sucede lo mismo.

 

El doctor también señaló otros errores en la indumentaria de los cuadros que recrean la Época Moderna y que fueron pintados durante el siglo XIX.


El retrato y la indumentaria en la Edad Moderna




Leticia Ruiz Gómez, directora de las Colecciones Reales de Patrimonio Nacional, es doctora en Historia del Arte, diplomada en Restauración por la Escuela Oficial de Conservación y restauración y Conservación de Bienes Culturales de Madrid, centro del que también ha sido docente.

 

La doctora habló sobre el retrato y la indumentaria en la edad moderna. Explicó que la indumentaria en los cuadros es fundamental para establecer una cronología y, en ocasiones, una autoría.

 

La indumentaria, indicó, ofrece información sobre cuales eran los intereses de los retratados y que conformaron su seña de identidad, especialmente en el caso de los reyes y reinas que aparecían con seriedad y distancia frente al observador. El retrato moderno, aunque nació en los Países Bajos terminó trasladándose a España con algunas variaciones como la inclusión de elementos religiosos y la parquedad de los fondos.

 

La copia de los retratos reales era un trabajo habitual, incluso entre los pintores reconocidos. Como ejemplos mostró obras de Tiziano, “el gran retratista”, que no tenía problemas por reproducir pinturas de otros autores. El pintor fue incorporando elementos menos severos como los cortinajes, las nubes, los posados a caballo o las vestimentas lujosas.

 

Antonio Moro, otro de los retratistas de la época, apuesta por fondos muy oscuros para resaltar los elementos de la cabeza, con lo que se convierte en el referente de la pintura de la corte.

 

En la década de los 60 del siglo XVI, el retrato evoluciona con Sofonisba Anguissola, una pintora italiana que captó la belleza de los tejidos y de las personas en sus retratos. No llegó a ser retratista de la corte, pero realizó numerosos cuadros que "realmente gustaban a los retratados", explicó para apuntar que la pintora "se ajustaba a la tradición, pero trabajaba con una cierta sensibilidad diferente". 




SEGUNDA JORNADA: EL VESTIDO Y LA MODA: SU CONTEXTO EN LA ÉPOCA MODERNA

EL VESTIDO Y LA MODA EN LA ÉPOCA MODERNA



Ruth de la Puerta, doctora en Historia del Arte por la Universidad de Valencia y Máster en Comunicación de Moda y belleza Vogue UC3M, continuó en esta segunda jornada dedicada al ‘El vestido y la moda en la Época Moderna’ con una conferencia que, bajo el título ‘Materiales y técnicas. Los tratados de sastrería en España en los siglos XVI a XVII y su reflejo en la pintura’, analizó la importancia de los mencionados textos.

 

La profesora habló sobre cómo surgió su interés por los tratados de sastrería y citó parte de su bibliografía al respecto como ‘Historia del Gremio de sastres y modistas de Valencia’ o ‘Evolución histórica del traje’, así como la de un referente en la indumentaria medieval española, Carmen Bernis.

 

“Los tratados de sastrería son fundamentales para conocer la historia de la indumentaria de esta época, así como para comprender los cambios que se han producido en la forma de trabajo, en las telas e incluso en los colores”, insistió la experta.

 



Los tratados de sastrería en la España Moderna hay que contextualizarlos en el Renacimiento. La geometría estaba presente en la mentalidad de la época y en casi todos los oficios, desde la arquitectura a las artes plásticas, la navegación, la astronomía hasta la sastrería. El trazado y el diseño son habituales en los escritos sobre la sastrería en la época. De hecho, la sastrería era considerada como un oficio artesano o mecánico geométrico. “No estaban considerados científicos, pero se situaban por encima de otros oficios”, indicó.


Juan de Alcega, Diego de Freyle, Baltasar Segovia, Martín de Andújar, Francisco de la Rocha o Juan de Albayceta fueron algunos de los autores de estos tratados.

 

“Además, estos tratados encierran un caudal de conocimientos operativos y asequibles en la actualidad para los estudiosos de la sastrería, historiadores del arte o diseñadores de moda. Por otro lado, la iniciativa de los sastres de la Edad Moderna hace evolucionar la moda por medio de la técnica del oficio, creando modelos similares con pequeñas variaciones, según las interpretaciones de los patrones realizadas por Mariló Mascuñan”, afirmó.

 

Puso ejemplos, como el de Alcega del que se conservan patrones con variaciones de jubones masculinos con corte en la delantera o en la trasera. Por su parte, Freyle crea otro que lleva cortes en ambas partes. Alcega presenta una capa de hombre circular. Rocha diseñó varios modelos de jubones femeninos con cortes. Y Andújar, uno con dos cortes en la espalda y en el delantero.


En los tratados sobre sastrería de la época, es recurrente la idea de la producción y el ahorro de costes. El oficio se aprende por vía oral y escrita. Pasar de oficial a maestro era difícil, tanto por el coste económico como intelectual (eran necesarios conocimientos sobre geometría, costes, nombres de las prendas, patrones, aritmética, etc.).

 

Seguidamente, explicó cómo se realizaba el proceso de patronaje, la elección de las telas dependiendo de la prenda a confeccionar y la calidad a conseguir.

 

En cuanto a la evolución de las prendas desde el punto de vista técnico, citó los nombres de muchas de las prendas habituales en la época y la evolución de estas durante dos siglos. La profesora incidió en los cambios que manifiesta no solo el patronaje sino la elección de telas, formas y colores en la moda tanto femenina como masculina.




Los tejidos de seda en Europa hasta la invención del mecanismo Jacquard


Pilar Benito García, jefa de Servicio de Conservación de Patrimonio Nacional, dedicó su exposición a la evolución de ‘Los tejidos de seda en Europa hasta la invención del mecanismo Jacquard’ y la importancia de esta manufactura que estaba incluso regulada por diferentes leyes. Realizó un repaso por las florecientes industrias de la seda de España, Italia y Francia hasta que el nuevo telar acabó con los negocios tradicionales.

 

Desde principios del Renacimiento, las fábricas de telas de España no diferenciaban entre los tejidos para la indumentaria y las estancias, tampoco eran diferentes entre la vestimenta civil y religiosa. "En la pintura de la época no es fácil diferenciarlos", explicó, y puso como ejemplo algunas obras artísticas en las que los tejidos de la ropa de las personas y de las tapicerías eran similares.

 

La seda llega a Europa a través de la expansión del islam por el Mediterráneo. Los gustos de los compradores cristianos se van imponiendo y evolucionando desde la Edad Media. En esta época se teje a la forma, es decir, prácticamente no tienen confección.

 

El despliegue del tejido de la seda en Valencia, posterior a la conquista cristiana, se produce desde finales del siglo XIV y en los siglos posteriores se establecieron definitivamente. Durante el reinado de Carlos V, los tejidos italianos son una clara competencia para los españoles.

 

A finales del siglo XVI, en los diseños italianos el agrandamiento de los motivos se queda para las telas ornamentales y se empequeñecen en la ropa. En el caso de las ornamentales, se ponen de moda las coronas.

 

En Génova se crean los damascos más llamativos -damasco de la palma- que se utilizan en decoración. En Francia, en Aviñón, se crea la primera fábrica de seda, un negocio que se irá extendiendo por el país galo, incluidas las ciudades de Lion o Tours hasta llegar a su gran apogeo y se mantiene hasta la Revolución Francesa.

 

A mediados del siglo XVII, la moda en el uso de seda para la decoración y para la indumentaria lo marca Francia con los tejidos bizarros y de imitación de encaje. En España, este sector está inmerso en una gran crisis en las ciudades que producían seda como Valencia, Toledo o Granada. Hasta el reinado de Carlos V no se produce un relanzamiento de los talleres de seda. Con el reinado de Fernando VI, la industria despega con la creación de la fábrica de Talavera de la Reina. Aquí, se tejían telas de diferentes calidades.  

 

En el siglo XVIII en Francia, se ponen de moda los tejidos naturalistas, que no guardaban ninguna proporción en los motivos. Tras la revolución, la industria quedó sumida en una situación lastimosa. Además, los gustos en la indumentaria cambian radicalmente. La seda queda relegada a emperatrices y reinas y el algodón se generaliza.

 

El telar de Jacquard, un telar mecánico inventado por Joseph Marie Jacquard en 1801, revolucionó la forma de tejer. El artilugio utilizaba tarjetas perforadas para confeccionar patrones en la tela, permitiendo que hasta los usuarios más inexpertos pudieran elaborar complejos diseños. "Con este mecanismo y las plagas de las moreras en Europa, la producción de seda acabó en Europa tal y como se había conocido", concluyó la experta.



‘Aderezos. Joyería española en la época de los Austria’




La tercera exposición corrió a cargo de Margarita Pérez Grande, del Departamento de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, quien analizó los ‘Aderezos. Joyería española en la época de los Austria’. Pérez Grande ejerce como profesora de Historia del Arte, actualmente en la Universidad Complutense de Madrid, desde hace más de 30 años, y ha colaborado con diferentes entidades, públicas y privadas.

 

Centró su exposición en los reinados de Carlos I y Felipe II. Una de las joyas masculinas más llamativas era la enseña o insignia, un elemento que fue modificándose desde lo religioso hasta el adorno profano e incluso el retrato. Se colocaba en el sombrero junto con otras piezas de guarnición del vestuario. “El nivel de técnica con el que se realizaban era altísimo”, recalcó la profesora, quien mostró varios ejemplos de enseñas en relieve y esmaltadas.

 

El collar de la Orden del Toisón de Oro -fundada por Felipe el Hermoso- está formada por dos elementos que se alternan durante toda la composición, una pieza con dos B y un cabujón esmaltado. Este fue otro de los ejemplos que mostró para ilustrar la belleza de las piezas de joyería.  


En el caso de las mujeres, “existen innumerables retratos en los que se muestran unos pendientes sencillos compuestos por un arete y una perla”. No obstante, en la zona del pecho y hasta el cuello se pueden observar collares de perlas con colgantes grandes y prendidos en el centro del busto. Las piedras favoritas de esta época son los rubíes y los diamantes tratados que simulan un gris acerado. Estas piezas están relacionadas con Hans Holbein el Joven, quien trabajó también como diseñador joyero. Los cinturones, confeccionados en oro y perlas, también aparecen en algunos retratos.

 

Azul zafiro, verde esmeralda y rojo rubí eran los colores que se utilizaban principalmente en la época para esmaltar las joyas. Los colgantes circulares también se utilizaban con asiduidad, incluidos los que incorporaban algún camafeo.

 

También se conservan piezas que no pertenecían a la clase alta, sino a personas menos acaudaladas. En muchos casos están realizadas en materiales menos nobles como la plata o el nácar y con adornos más sencillos.


Destacó asimismo otras piezas cuyos diseños solo se conocen por los exámenes de maestría, ya que apenas se conserva ninguna (anillos, brazaletes, rosarios, etc.).

 

Por su parte, Felipe II no tenía un gran interés por las joyas. En sus retratos, solo se aprecia algún adorno discreto. Pero no era la tónica general. La cadena de oro no era simplemente un objeto de joyería, sino la pieza principal de los caballeros. En muchos casos eran ostentosas. Otra pieza que se conservó fue la enseña, que en este periodo se usaba también como colgante. Respecto a los temas representados, cambia de figuras a escenas y en estas se incluyen piedras preciosas. 


Perfume y Salubridad en la Época Moderna





Lola Gavarrón, escritora y doctora en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid, fue la protagonista de la última conferencia dedicada al perfume en la Época Moderna. Entre su bibliografía se encuentran obras relacionadas con la moda y el perfume como ‘Piel de ánge’l (1982); ‘La mística de la moda’ (1989) que resultó finalista del premio Anagrama de Ensayo; o ‘La gran dama de la moda’.


“El perfume es como la música que se respira” comenzó diciendo la escritora, quien resaltó que el olfato es quizá “el sentido más emocional”. Los perfumistas son personas muy valoradas y bien pagadas en todas las épocas. Como ejemplo habló del conocido Chanel nº 5. La magia del perfumista es armonizar olores que entre sí no parecen compatibles.


En la Edad Moderna, los frascos que circulaban tenían más parecido con la farmacopea que con el perfume. Posteriormente, entró en el mercado el cristal que convirtió los envases en obras de arte.


El primer perfume con nombre se llamó ‘Piel de España’, aunque el origen de la perfumería como se conoce hoy se encuentra en la ciudad alemana de Colonia. La eau de Cologne original fabricada por la firma Johann Maria Farina fue creada por el italiano Giovanni Maria Farina (1685–1766) a principios del siglo XVIII y ha sido considerada como el primer perfume moderno.


Tras realizar un somero repaso por los hitos más destacados de la Edad Contemporánea, la escritora ofreció una extensa bibliografía sobre la historia del perfume. Y destacó ‘El perfume’ de Patrick Süskind que “retrató perfectamente el París del siglo XVIII con sus olores nauseabundos, sus calles llenas de ratas y su dificultosa vida”.

 

martes, 22 de junio de 2021

PRIMERA JORNADA: EL VESTIDO Y LA MODA: SU CONTEXTO EN LA ÉPOCA MODERNA


EL VESTIDO Y LA MODA EN LA ÉPOCA MODERNA



La inauguración de esta nueva edición de los cursos de extensión universitaria del Centro Asociado de la UNED en Guadalajara comenzó con una intervención de Esther Alegre, del Departamento de Historia del Arte de la UNED, quien presentó 'El vestido y la moda en la Época Moderna'. La profesora señaló que "en los últimos cursos de verano se ha prestado especial atención a la mujer", un enfoque del que se mostró especialmente satisfecha y adelantó que este año "continuaremos con esta labor". 


Alegre quiso destacar "la siembra que hemos realizado sobre la historia de las mujeres, que a lo largo de estas ediciones ha demostrado una enorme acogida e interés". "El tema de este año merece un análisis en todas sus dimensiones", indicó. Seguidamente, presentó a Amalia Descalzo, profesora de Cultura y Moda de la Universidad de Navarra, especializada en los siglos XVI, XVII y XVIII. 


El vestido y la moda en la España Moderna




La experta en cultura y moda comenzó mostrando su "agradecimiento" por formar parte de estos cursos y dijo que quien más ha aportado en estos tres siglos a la moda femenina ha sido la vestimenta masculina y, especialmente, la del ámbito militar. "En el siglo XVII la palabra moda se utilizaba con el mismo significado que usamos hoy en día", explicó. "El vestido era la forma más esencial de pertenencia a una cierta clase social". En la Edad Moderna "vestirse era costosísimo, por los tejidos, los tintes, etc.". 


La moda fue objeto de regulación por parte de los gobiernos y como ejemplo citó algunas pragmáticas publicadas por Felipe IV y V que pretendían controlar usos en el vestir. Sin embargo, muchas de ellas no tuvieron ningún seguimiento por parte de ciertos estamentos de la población. 


La corte de los duques de Borgoña fue la primera en dictar cánones en la moda. En España, fueron los Reyes Católicos quienes más influyeron en la moda. Sin embargo, fueron los verdugados -un tipo de saya de la indumentaria femenina cortesana a partir del siglo XVI- quienes más impacto tuvieron, a pesar de las prohibiciones de la iglesia. Otra aportación de la moda española fueron las camisas bordadas con hilos de seda y motivos que recordaban al mundo árabe. "Uno de los regalos más destacados de la moda española al exterior", dijo la profesora, quien también mencionó otras como el trenzado envuelto en tela y los chapines. 


En el siglo XVI, Europa entra plenamente en la Edad Moderna y el vestuario no fue ajeno. En este siglo se comenzaron a ver vestidos de dos piezas, la blusa y la falda, lo que también revolucionó las prendas interiores. Los 30 primeros años de este siglo ensalzaron la figura humana con el mencionado verdugado, amplios escotes y zapatos altos, mientras que la contrarreforma religiosa cambió esta tendencia. Un ejemplo fueron los precursores de los corsés, el cartón de pecho, que convertía la figura femenina en plana. 


En cuanto a la moda masculina, el vestido más de moda era un sayo más o menos largo y abierto por delante y por detrás para poder montar a caballo. Con la llegada de Carlos I, se produjeron cambios como la bragueta y las denominadas cuchilladas en los vestidos masculinos. Pero también fue la época en la que las calzas o jubones se dividieron en muslos y medias, una indumentaria similar a un pantalón a media pierna y una medias tal y como las conocemos hoy en día. 


Durante la época de Felipe II, a esta indumentaria se añadió otra prenda denominada 'ropa', muy similar a lo que ahora conocemos como abrigo. "Si algo caracteriza esta época es que el vestido controla mucho los movimientos, tanto en la figura femenina como masculina", explicó. A partir de aquí, los protagonistas fueron las alzas y los cuellos 'lechuguilla'. Puso como ejemplo un retrato de Felipe II vestido de negro "el color más elegante y caro del momento".


En cuanto a la moda infantil, "no existía ninguna diferencia entre los niños y las niñas".


En el siglo XVII, España pierde parte de su poder económico y, consecuentemente, declina en otros aspectos como la moda. "Europa se viste como en Francia", dijo. Felipe IV publicó una ley en la que prohíbe el cuello de 'lechuguilla'. Este se cambió por el cuello de golilla con una valona y continuó con el color negro. 


En la moda femenina de esta época, comienzan a verse las mangas de punta o las puñetas. Otra prenda digna de mencionar es un primitivo corsé, que en España se llama cotilla y el guardainfante, que destacaba las caderas femeninas. 


El siglo XVIII , con los primeros borbones, destaca por una dualidad en el vestir. Felipe V vestía oficialmente con las prendas que "significaban ser español". No obstante, en su casa y en la intimidad utilizaba prendas afrancesadas, que incluyen  peluca, casaca, chupa y corbata. 


Las mujeres adoptaron el corsé con varas metálicas o de ballena y el tontillo, pero diferenciada de la francesa por una ornamentación más profusa. Con los años, llegó la moda francesa con un vestido, denominado bata, más suelto y estéticamente cercano al rococó. En la segunda mitad del siglo XVIII llegó la 'polonesa', un vestido más corto y que se usa en principio para pasear. "Las personas comienzan a tomar conciencia de que hay que aligerar los vestidos", explicó la profesora, quien aludió a las recomendaciones de los médicos sobre el uso del corsé y los peligros para la salud. 


En la segunda mitad de siglo llegó un tercer vestido, el vaquero hecho a la inglesa, que ya no tiene corsé ni tontillo y el vestido camisa, que deja ver las formas del cuerpo, lo que supone un paso más hacia la moda conocida como hoy en día. Además, a finales de siglo se abolieron todas las pragmáticas, "cada persona podía vestirse como quisiera o como le permitiese su bolsillo", finalizó la experta en moda.


El calzado en la Edad Moderna





Inmaculada Cerrillo, profesora de la Escuela Superior de Diseño de La Rioja y doctora por la Universidad Autónoma de Madrid, abordó el tema de la moda desde la perspectiva del calzado como complemento y distinción en el vestir. 


Al inicio de su conferencia, que fue online, mencionó el libro 'El traje en los tipos sociales en El Quijote', de Carmen Bernis, "un referente para el estudio del calzado en la Edad Moderna. En el siglo XVI, "España era un lugar donde se marcaban las tendencias", indicó, para explicar que para entender el calzado de esa época hay que recurrir a las artes plásticas y la literatura.


En un pequeño recorrido anterior al siglo XVI, dijo que existen restos de calzado desde la prehistoria, que se han conservado en las cuevas. Los primeros se realizaban con cuero y hierba seca para protegerse de las piedras y la humedad. De Egipto, también se conservan sandalias que se utilizaban en ocasiones especiales, porque en general andaban descalzos. En la antigüedad clásica, el zapato ya era un símbolo de distinción: los esclavos iban descalzos y los ricos llevaban piezas de cuero de colores. En el siglo XIV y XV, los zapatos ya estaban más generalizados, junto con las botas que se realizaban directamente sobre el pie. 


El Renacimiento concede una atención especial tanto a la ropa como al calzado. Hombres y mujeres se mandan retratar con sus mejores indumentarias. A principios del siglo XVI, los zapatos son rectos, anchos, perforados y cómodos. Estaban realizados en pieles de varias calidades que se podían cubrir de lana, seda o brocados. Los zapatos metálicos estaban reservados al ejército. 


Los borceguíes eran zapatos de piel flexible vuelta, muy cómodos y eran usados por los trabajadores. Las botas eran más lujosas y resistentes, las vestían monarcas y nobles y podían llegar hasta la rodilla.


En el siglo XVII, el calzado va en el mismo color que el traje, las botas se hacen mucho más anchas y se generaliza el tacón para que el jinete fuera más cómodo cabalgando. Mientras tanto, la bota en el resto de Europa se convierte en calzado urbano, y no está reservada a los retratos, los jinetes y el ejército. 


La profesora, siempre desde la perspectiva que ofrecen las artes plásticas, ilustró su conferencia con varias anécdotas como que hasta el siglo XIX no había zapato derecho e izquierdo, ambos tenían la misma horma. El zapato negro era el del pueblo y el blanco y el rojo eran para los nobles y reyes. En el siglo XVI, el zapato castellano era indistintamente de hombre o mujer. 


En el caso de las mujeres, era signo de decencia llevar los pies ocultos, aunque fuesen bien calzadas, por lo que no existe en la pintura tanta profusión de ejemplos como en el caso de los hombres.


En el siglo XVII, el calzado comienza a tener dos orejas a las que se acoplan cintas o hebillas. La decoración se hace más profusa según va avanzando el siglo. Francia comienza a marcar tendencias en la moda y el calzado se vuelve más recargado con rosetones y diferentes colores. Como ejemplo, mencionó a Luis XIV que incluyó tacones de hasta siete centímetros para parecer más alto. También puso de moda los tacones rojos. En esta época se incorporan bordados, brocados y repujados en los zapatos. Los hombres menos acaudalados van incorporando los accesorios de reyes y nobles. 


Para la experta en calzado, el chapín merece una mención especial. Existen noticias de este zapato desde el siglo XIV. Hay varias teorías sobre su procedencia, aunque España y Venecia son las más relevantes. Era muy elevado, con plataformas de hasta 12 centímetros y los usaban mujeres que tenían que ir acompañadas, ya que les impedía moverse con normalidad. Era el zapato fundamental en las mujeres españolas. Las más pudientes los llevaban repujados e incluso con incrustaciones de oro, plata o piedras preciosas y las menos pudientes, llevaban otros más sencillos. Los precursores de los chapines son las sandalias que llevaban los romanos a las termas. 


No obstante, las mujeres españolas también llevaban otros zapatos muy ornamentados con telas y brocados, indicó antes de finalizar su exposición hablando de las chinelas que eran zapatos para estar en casa, destalonados y muy cómodos, que también iban a juego con el vestido.