El
último de los cursos de verano organizados por la UNED, titulado Astronomía popular-Sigüenza Starlight, comenzó
ayer en un enclave privilegiado: la ciudad del Doncel. Con una asistencia muy
notable de casi 40 participantes, esta localidad de genuina belleza y riqueza
monumental acoge entre los días 12 y 14 de julio un curso orientado a
desentrañar los misterios del Universo y a poner en valor un cielo nocturno que
ha acompañado a la Humanidad desde tiempos inmemoriales. Pero sobre todo, las
distintas actividades desarrolladas tienen como objetivo despertar el interés
en la sociedad por una disciplina apasionante a la par que indispensable como
es la astronomía.
Sin
duda, el plantel de ponentes que participa en este curso es cuando menos
loable. La primera conferencia corrió a cargo de Luis Martínez, director de la
Fundación Starlight, quien además de hacer un breve recorrido por la dilatada
historia de la astronomía, presentó el proyecto pionero en España que
representa su Fundación.
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| Luis Martínez, director de la Fundación Starlight. |
Tras
destacar la relevancia internacional de las Islas Canarias en el campo
astronómico, cuyas condiciones ambientales resultan extraordinarias de cara a
la observación y estudio del firmamento, Martínez señaló la importancia de
proyectos legislativos como la Ley del Cielo en La Palma para preservar un
cielo nocturno que, como él señalaba, “es patrimonio de todos”. Con esta
vocación surgía la Fundación Starlight a raíz de la I Conferencia Internacional
Starlight que tuvo en lugar en 2007.
La
labor de la Fundación Starlight no sólo tiene relevancia en relación a la protección
de espacios cuyas características favorecen ampliamente la observación
astronómica, sino que posee un gran interés de cara al acercamiento de la
astronomía a la sociedad.
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| El curso ha contado con una amplia asistencia. |
La
Fundación Starlight concede dos certificaciones que resultan de sumo interés.
Por un lado, la más exclusiva es aquella que otorga a ciertos espacios el
título de Reservas Starlight. Dicha
certificación defiende la calificación del cielo como espacio protegido dada la
calidad de sus condiciones y el impacto directo que posee en la fauna. La otra
certificación que concede esta institución es la de Destino Truístico Starlight, la cual se orienta a desarrollar el
creciente y novedoso astroturismo. Esta rama turística que posee multitud de
adeptos en todo el mundo, supone una excelente oportunidad para el ámbito
rural, tal y como destaco Martínez. El astroturismo encuentra en los espacios
rurales el mejor entorno para instalarse y es una rama turística que contribuye
a reactivar económica y socialmente estas áreas predominantes en España a
través de un turismo rentable, sostenible y de un crecimiento constante que
permite la creación de empleo aunado a la divulgación científica. Una actividad
de gran interés para provincias como Guadalajara, donde los espacios rurales se
ven amenazados por el deterioro y la desaparición, pues es en esta actividad
donde pueden encontrar un nada desdeñable reducto de esperanza.
El
astroturismo, movido por la adaptación de la actividad al entorno, se ve muy favorecido
con la promoción de normativa respecto a la protección de áreas de gran calidad
celeste, la comunicación con las administraciones públicas y la participación
de organismos relacionados con el medioambiente. De todas formas, Martínez destacó
también el gran valor de las iniciativas particulares en cuanto a este tipo de
proyectos, ya que el acondicionamiento y preparación de casas y hoteles rurales
representa una magnífica oportunidad para el desarrollo de este turismo
dirigido a todos aquellos que poseen cierto interés o pasión por la observación
sideral.
La
siguiente conferencia de la jornada la realizó Jaime Zamorano, catedrático de
la Universidad Complutense de Madrid, quien advirtió sobre los riesgos de la
muchas veces ignorada contaminación lumínica.
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| Jaime Zamorano, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid. |
En
los últimos años, la preocupación de los órganos públicos por este problema ha
sido creciente. Zamorano hizo especial hincapié en la necesidad de diseñar
óptimamente los sistemas de iluminación urbana, una asignatura pendiente en
muchas de las grandes ciudades de España. Tampoco dudó en desmentir la
presencia de los sistemas LED como una solución, ya que son numerosas las
variables que se deben tener en cuenta para que los dispositivos de iluminación
resulten idóneos.
La
contaminación lumínica es un aspecto medioambiental prioritario, pues afecta
negativamente tanto a la naturaleza como al ser humano. La excesiva exposición
a la luz durante el periodo nocturno altera las dinámicas vitales de los
animales cuya actividad se desarrolla por la noche y también los ritmos
biológicos de las personas.
Presentar
una respuesta contundente frente a esta situación implica una concienciación
social que debe partir desde las instituciones políticas y educativas, así como
desde los medios de comunicación. Zamorano destacó que el problema de la
contaminación lumínica posee cierto trasfondo cultural. La iluminación urbana
de la mayoría de las capitales de Europa es menor que la de Madrid, ya que la
perspectiva sobre la necesidad de iluminar la noche es distinta dependiendo de
la sociedad. Aun así, iniciativas como el proyecto europeo Stars4All contribuyen
notablemente a salvaguardar los cielos oscuros y estrellados de nuestras
regiones.
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| Juan Vicente Ledesma, interpretador del Patrimonio de Tenerife. |
El
cierre de esta primera jornada lo llevó a cabo Juan Vicente Ledesma, interpretador
patrimonial de Tenerife, que con inusitada vehemencia y certero humor indujo a
los participantes a considerar el cielo estrellado como un vínculo con el
pasado comunitario, como un calendario seguido antaño por las manos de los
agricultores a la hora de sembrar y recoger los frutos de la simiente, y sobre
todo como un mapa al que todas las sociedades han dirigido su mirada para obtener
orientaciones geográficas y existenciales.
Además,
se señaló la observación astronómica como una excelente actividad para los
jóvenes y las familias. Propuestas de este tipo resultan un excelente filón
para despertar vocaciones desconocidas hacia la astronomía, todo ello a través
de una actividad saludable y enriquecedora con un elemento lúdico de gran
atractivo.
Finalmente, Ledesma acompañó a los participantes
ya pasada la medianoche para desarrollar una observación nocturna que permitió
identificar diversas constelaciones y astros. Una hermosa iniciación para
aquellos neófitos que comienzan a leer por primera vez el cielo.